Cocaína cristalizada, la nueva droga que llevan las avionetas bolivianas al norte argentino

Las investigaciones apuntan a la presencia de cárteles de la droga con conexiones en Bolivia, Perú, Brasil, Colombia, Paraguay, Chile y Argentina

El lugar se conoce, la nacionalidad de los profesionales químicos también. Solo faltaría precisar el verdadero precio y la monumental ganancia que a los carteles de la droga les estaría quedando por este nuevo producto que comienzan a sacar al mercado internacional y que en la jerga se conoce como «cocaína de cristal’ o «cocaína cristalizada», informó el diario El Tribuno de Salta.

El lugar: la selva amazónica boliviana en cercanías al pueblo de Raboré, a 500 km de Santa Cruz de la Sierra y a menos de 300 de Puerto Suárez, el límite de Bolivia con Brasil.

Los químicos y bioquímicos, de nacionalidades peruana y colombiana -considerados los mejores del mundo en la fabricación de cocaína-, quienes, no ya en esas «cocinas» que se encuentran en alejadas regiones de cualquier país de centro américa, sino al frente de verdaderos laboratorios de alta tecnología instalados en medio de la selva, son lo que fabrican esta nueva variante del clorhidrato de cocaína que en calidad y precio podría superar todo lo conocido.

Las alarmas en el norte de Argentina y en el sur de Bolivia se dispararon la semana que concluye cuando una aeronave con patente boliviana fue incendiada en una pista de aterrizaje clandestina en otra alejada, inhóspita y casi impenetrable zona del Chaco salteño, a pocos kilómetros de la triple frontera entre Bolivia, Argentina y Paraguay.

Todo indica que la avioneta no cayó, sino que fue incendiada por dos ocupantes quienes fueron vistos caminando a una distancia de unos dos kilómetros del paraje El Lecherón, cargando dos mochilas la tarde del miércoles anterior.

Cuando los criollos les preguntaron si necesitaban alguna ayuda se mostraron muy tranquilos y dijeron que no. «Los criollos no insistieron porque son gente de campo y lo que no tienen en comunicaciones telefónicas o caminos para transitar lo tienen en intuición. Y están habituados a ver aeronaves volando a baja altura en una zona en la que no existen rutas aéreas oficiales. Ellos mejor que nadie saben qué transportan esas aeronaves que ven atravesar ese espacio todas las semanas», explica el fiscal penal con jurisdicción en la inmensa zona del Chaco salteño, Armando Cazón.

Dos líneas investigativas

Cazón explica: «Son dos las líneas investigativas que estamos siguiendo y que le pasamos a la Justicia Federal porque si bien fue la fiscalía provincial y a mi cargo y la Policía de Salta la que actuó en un primer momento, corresponde que sea el ámbito federal el que continúe. A nosotros nos interesa porque estamos hablando de delitos que involucran a nuestra provincia y que si bien pueden ser transnacionales, la tarea de cada funcionario político o judicial es evitar que estas organizaciones extiendan sus acciones delictivas al norte de la provincia», explica el fiscal bajo cuya orden actuaron dos efectivos policiales en un primer momento, quienes con más voluntad que medios se trasladaron -en un ciclomotor de propiedad de uno de ellos- y a 35 kilómetros desde el destacamento Alto La Sierra encontraron los restos humeantes de la aeronave y la custodiaron hasta que llegaron policías desde Tartagal y especialistas del CIF de Orán.

«Los que llevan adelante el negocio son los mismos, o ¿cómo crees que las apuestas oscilan entre los 500 y los 10 mil dólares?», dijo un lugareño.

«No fue un accidente, fue voluntario el incendio y eso queda corroborado en el hecho de que no hay víctimas, los tanques de combustible -JP 1 de altísimo octanaje y detonación- fueron abiertos y los ocupantes antes de irse retiraron las identificaciones del avión. Podrían haber estado transportando marihuana ingresada desde Paraguay y por el fuerte viento no pudo despegar u operando desde Bolivia».

Pistas

¿Pistas clandestinas o de carreras cuadreras? Esa fue la pregunta de El Tribuno a un criollo del Chaco salteño que reside en otra zona de esa extensa región. «Sirven para lo mismo. Una avioneta aterriza y levanta vuelo sin inconvenientes y cuando no hay previstos vuelos, se organizan las carreras de caballos; los que llevan adelante el negocio son los mismos, o ¿cómo crees que las apuestas oscilan entre los 500 y los 10 mil dólares?». El lugareño, cuya identidad por estricta seguridad se mantiene en reserva, explicó algo más: «Las pistas no están en la finca de nadie, están en terrenos fiscales porque esta gente es cualquier cosa menos ingenua».

Desde la selva amazónica

Los investigadores bolivianos no descartan que desde los laboratorios de alta complejidad instalados en la selva amazónica haya partido la aeronave CP-3123, que llevaba 324 kilos de cocaína de alta pureza y que se incendió en la provincia de Chaco.

La cocaína de cristal podría estar fabricándose en esa misma región con hojas de coca que provienen desde el Chapare, la región cocalera por excelencia de Bolivia.

Pero este último podría tratarse de un producto mucho más sofisticado que el clorhidrato de cocaína «común», altamente concentrado, con capacidad infinita de ser estirado y presentado no solo en polvo, sino también en pastillas, píldoras, comprimidos o líquido. El nuevo producto, por su calidad y exorbitante precio, rompería con todo lo conocido a nivel mundial en materia de sustancias prohibidas.

Zonas alejadas

Es tan difícil llegar a la zona donde la nave fue incendiada, que el fiscal Cazón recordó que «los policías me hicieron un solo pedido: doctor, la próxima vez por favor haga que contraten un helicóptero. A los policías les llevó 15 horas llegar al lugar, al punto que la primera comunicación después que salieron de madrugada desde Tartagal, la tuve a las 12 de la noche del jueves 17, desde el destacamento Alto La Sierra cuando el hecho se reportó el miércoles, a las 6 de la tarde.

Para cargar o descargar se requiere de una logística muy grande, pero reitero que todo lo tiene que investigar la Justicia Federal, que tiene varios destacamentos de la Gendarmería Nacional con vehículos aptos para transitar esa zona», explicó y agregó: «Como sugerencia, y lo hago como un simple ciudadano salteño, las autoridades competentes tienen que poner en funcionamiento el sistema de radares que detecte el ingreso de aeronaves al espacio argentino, pero durante las 24 horas, 7 días a la semana, e instruir a las fuerzas de competencia federal que trabajen con compromiso; todo lo demás que se diga de la lucha contra el narcotráfico es simple discurso».

A diferencia de los funcionarios del área federal a Cazón lo asiste una gran ventaja: es oriundo de Salvador Mazza y cuenta con magistrados y militares de confianza – con algunos estudiaron la primaria y la secundaria- en las localidades del sur boliviano. Es de las propias autoridades del vecinos país que partió la versión referida a la fabricación de ‘cocaína de cristal’ en laboratorios de la selva amazónica. Hace menos de un mes se desbarató una instalación que en medio ‘de la nada misma’ contaba con generación eléctrica, pistas de aterrizajes, aeronaves, varias decenas de operarios y la tecnología más avanzada con capacidad para fabricar media tonelada diaria de cocaína.

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Programa radial que se emite de lunes a viernes de 17:00 a 19:00 a través de Marítima 100.9

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