El viceministro de Transparencia, Yamil García, confirmó que la investigación contra Luis Marcelo Arce Mosqueira, hijo del expresidente Luis Arce Catacora, se sustenta en indicios de legitimación de ganancias ilícitas detectados inicialmente por la Unidad de Investigaciones Financieras (UIF).
Según la autoridad, las primeras alertas corresponden a dos operaciones sospechosas registradas entre 2022 y 2024, por montos de 307.000 y 515.000 bolivianos, respectivamente, que no coinciden con el perfil económico del investigado. Estas señales dieron paso a una indagación patrimonial más amplia.
En el marco de la investigación, el Ministerio Público realiza el rastreo de al menos 18 bienes inmuebles y 20 vehículos presuntamente vinculados al caso. Además, se analizan posibles transferencias de gran magnitud, incluyendo una operación que podría alcanzar los 80 millones de dólares hacia una persona extranjera, lo que ampliaría significativamente la dimensión del proceso.
García señaló que el caso no se limitará a una sola persona y que se prevén ampliaciones en los próximos días. También indicó que existen indicios de que el investigado habría operado a través de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) sin ocupar un cargo formal, lo que abre nuevas líneas de investigación sobre posibles redes de decisión y ejecución dentro de la estatal.
La autoridad agregó que otras personas, incluyendo miembros del entorno familiar, están siendo investigadas, aunque aún no existen imputaciones formales en todos los casos. El proceso se encuentra en etapa preparatoria, con un plazo inicial de seis meses para consolidar los elementos probatorios.
Finalmente, el viceministro destacó que el objetivo del proceso es lograr el resarcimiento económico al Estado mediante la eventual incautación de bienes, en caso de comprobarse el origen ilícito de los recursos.


