Dora Luz de Dávila a los 91 años: “No se necesita ser millonario para ser feliz”
La histórica líder de Davosan habló sobre servicio, fe, pobreza y solidaridad en Bolivia. Asegura que la clave de su vida ha sido ayudar a los demás y mantener la esperanza en el país.
Dora Luz de Dávila cumplió 91 años y sigue trabajando todos los días. Desde hace más de cinco décadas dedica su vida al voluntariado en Davosan, una de las instituciones solidarias más reconocidas de Santa Cruz. En una entrevista con Asuntos Centrales, dejó reflexiones sobre la fe, la pobreza, la felicidad y el futuro de Bolivia.
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“Yo no siento los 91 años. Sigo yendo a trabajar todos los días”, afirmó durante la conversación con Tuffí Aré. Contó que durante 26 años llegaba a Davosan a las 4:30 de la mañana y que nunca tuvo miedo pese a las situaciones difíciles que veía alrededor.
“Servir da felicidad”
La presidenta histórica de Davosan aseguró que el servicio a las personas más vulnerables es la razón principal de su bienestar físico y emocional.
“Dar da una alegría que no se la puede describir”, afirmó. Según relató, el contacto permanente con pacientes y familias de escasos recursos le enseñó a valorar la vida desde otra perspectiva.
De Dávila explicó que su formación familiar estuvo marcada por principios cristianos y por el ejemplo de su abuela y su madre, quienes ayudaban gratuitamente a campesinos y personas enfermas.
“Me he criado en un ambiente donde lo más importante era servir”, señaló.
Durante la entrevista insistió varias veces en que la felicidad no depende del dinero.
“No se necesita ser millonario para ser feliz. Se necesita hacer feliz a la gente para ser feliz uno”, dijo.
Más de 50 años en Davosan
Dora Luz de Dávila recordó que lleva 51 años trabajando en Davosan y destacó que el trabajo de la institución no depende solo de ella, sino de decenas de voluntarias.
“No soy yo la que hace sola Davosan. Somos más de 60 damas voluntarias”, sostuvo.
Relató experiencias de pacientes que lograron salvarse gracias a medicamentos entregados por la institución y destacó el apoyo constante de empresarios y ciudadanos cruceños.
“Santa Cruz tiene un corazón grande para dar”, afirmó.
También explicó que la reciente telemaratón de Davosan tuvo buenos resultados y anunció nuevas campañas solidarias, incluyendo rifas y actividades para recaudar fondos.
Su esposo prepara un libro sobre petróleo
Durante la entrevista también habló sobre su familia. Contó que su esposo, Juan Dávila, tiene 95 años, fue ejecutivo de YPFB y actualmente escribe un libro sobre petróleo y exploración hidrocarburífera.
“Él ama Yacimientos y sufre mucho cuando escucha todo lo que pasa hoy”, señaló.
Según relató, su esposo mantiene una memoria “prodigiosa” y todavía busca aportar al país desde su experiencia técnica.
La pareja tiene tres hijos profesionales, cinco nietos y dos bisnietos.
Rechazó entrar en política
Dora Luz de Dávila reveló que en varias oportunidades recibió propuestas para asumir cargos políticos, incluso durante el gobierno de Hugo Banzer.
“Hasta me dijeron una vez que sea vicepresidente”, contó.
Sin embargo, aseguró que siempre rechazó esas ofertas para preservar su independencia y su trabajo social.
“Mi política es el amor a los pobres”, afirmó.
Un mensaje para Bolivia
En medio de la crisis económica y política que atraviesa el país, Dora Luz de Dávila pidió recuperar valores y trabajar por Bolivia.
“El problema de Bolivia somos su gente, que no cambiamos”, dijo.
También pidió dejar atrás el odio y los enfrentamientos.
“Todos trabajemos por esta patria para hacerla grande y hermosa, donde no haya odios ni rencores”, expresó.
La entrevista dejó uno de los mensajes más compartidos por la audiencia de Asuntos Centrales: la felicidad, según Dora Luz de Dávila, no está en acumular riqueza, sino en ayudar a los demás.
Fuente: entrevista en Asuntos Centrales.


