Estados Unidos e Irán abrirán una nueva fase de negociaciones diplomáticas en Pakistán con el objetivo de avanzar hacia un acuerdo que ponga fin al conflicto iniciado en febrero de 2026. El diálogo se da tras un alto el fuego temporal de dos semanas, facilitado por la mediación pakistaní para contener la escalada militar.
Las conversaciones parten de planteamientos distintos. Irán ha propuesto un plan de diez puntos que incluye el levantamiento de sanciones, la retirada de tropas estadounidenses y mayor control sobre el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio energético mundial.
Por su parte, Estados Unidos mantiene una lista más amplia de condiciones que contempla el fin del programa nuclear iraní, la limitación de su capacidad de misiles y el cese del apoyo a grupos armados en la región. Estas diferencias anticipan un proceso de negociación complejo.
El desarrollo del diálogo también está condicionado por la postura del presidente Donald Trump, quien ha alternado entre aceptar la propuesta iraní como base de discusión y reafirmar las exigencias iniciales de su gobierno, lo que introduce incertidumbre en el proceso.
Analistas advierten que, sin avances concretos que permitan a ambas partes mostrar resultados, el alto el fuego podría debilitarse. La persistencia de tensiones en la región mantiene latente el riesgo de una nueva escalada.

