El Instituto Nacional de Estadística (INE) entregó este jueves la base de datos completa y los resultados del Censo de Población y Vivienda 2024 (CPV 2024) a la población boliviana, lo que permitirá al futuro gobierno poder proyectar políticas públicas basadas en datos estadísticos poblacionales. El director ejecutivo del INE, Humberto Arandia, explicó en Asuntos Centrales que para poder calcular la pobreza con los datos del Censo se utilizó un enfoque de necesidades insatisfechas y “este enfoque analiza la calidad de la vivienda, los servicios que tienen las viviendas, la educación y salud de las personas” explicó.
En el año 2012 Bolivia tenía 4.373.376 pobres y en el año 2024 “ante las mejoras en la calidad de vivienda y el incremento de la cobertura de telefonía, de internet, saneamiento, mejoras en salud y educación, los pobres con este enfoque caen hasta 3.251.313” informó Arandia.
Por lo tanto, la pobreza en Bolivia disminuyó en 1.1 millones de personas, lo que significa un 25% de esa población. Sin embargo, algunos departamentos siguen teniendo una mayor cantidad de pobres como Potosí y Chuquisaca, explicó el director.
El experto en estadística nacional contó que “una de las cosas que más me ha llamado la atención es el incremento de la calidad de la vivienda y de los servicios en el área rural”, esto contrastado con que Bolivia es un país que en la última década se ha vuelto de población más urbana por la migración campo-ciudad.
Arandia hizo notar que además de los grandes conglomerados urbanos o metropolitanos, también han crecido las ciudades intermedias y periféricas. “Un claro ejemplo (en Santa Cruz) es el crecimiento que ha tenido Yapacaní o San Julián” aseveró, que en otras épocas hubiera perdido mucha más población, pero debido al incremento de servicios la población ha decidido quedarse, lo que también ha contribuido en el desarrollo de “polos económicos” locales.
Además, las ciudades más expandidas como La Paz, El Alto, Cochabamba y Santa Cruz, han dejado de ocupar el espacio geográfico de un solo municipio y se han extendido ocupando también los municipios vecinos. En Santa Cruz “hablamos de Porongo, Cotoca, Warnes, La Guardia y El Torno; y donde se dio el mayor crecimiento de la marcha urbana fue en Warnes y Cotoca” sostuvo.
“Los procesos de metropolización en estas ciudades son prácticamente imparables y el desafío es atender (las necesidades de la población) de forma correcta” advirtió Arandia sobre ese crecimiento de las grandes ciudades.
SOBRE LA ACTIVIDAD LABORAL
Otro de los datos que arrojó el CPV 2024 es que la población menor de edad de 0 a 14 años descendió de un 38,7% a un 27%, por una menor taza de nacimientos, en contraste con la población de 15 a 64 años que aumentó de 56,4% a 65,6%. Eso también implica que hay una mayor disponibilidad de mano de obra y trabajadores en el mercado laboral boliviano, que pueden ser un factor para alcanzar un desarrollo mayor.
La mayoría de la población inactiva “esencialmente son mujeres en los últimos años” pero este fenómeno ha cambiado desde la pandemia y con la reducción de ingresos, las mujeres han optado por salir a trabajar para poder nivelar el ingreso medio de los hogares, informó. Es por eso que en los datos de la población económicamente inactiva, se ha observado una disminución de la misma, Arandia también enfatizó que, si bien no se puede medir la actividad informal con estándares internacionales, no se puede negar la gran cantidad de la población que se dedica a una actividad de forma informal.
Por último, Arandia dijo que el viernes 29 de agosto se presentarán estos resultados en un acto a las 10.30 a.m. en las instalaciones de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra.