De acuerdo con el documento remitido a la Asamblea Legislativa Plurinacional, al 31 de diciembre de 2025 las reservas de oro del país alcanzaron 22,3 toneladas, con un valor aproximado de USD 3.102 millones. De ese total, 18,8 toneladas se encuentran depositadas e invertidas en el exterior, mientras que el resto está resguardado en bóvedas del BCB o en tránsito para su refinación.
Esta composición implica que más del 85% de las Reservas Internacionales Netas (RIN) dependen del oro, un nivel significativamente superior al observado en otros países de la región. El propio BCB señala que esta elevada concentración incrementa la vulnerabilidad frente a la volatilidad de los precios internacionales del metal y limita la disponibilidad de activos líquidos para una adecuada administración de las reservas.
Pese a este riesgo estructural, las RIN mostraron una recuperación sostenida durante 2025. Según datos oficiales, las reservas internacionales netas cerraron la gestión en USD 3.713 millones, frente a los USD 1.977 millones registrados a finales de 2024. Este incremento estuvo respaldado principalmente por el valor del oro y por operaciones financieras realizadas a lo largo del año.
En la gestión 2025, el BCB compró 17,3 toneladas de oro en el mercado interno y vendió 17,9 toneladas por un monto total de USD 2.028,3 millones. Los recursos obtenidos fueron utilizados en gran medida para atender pagos por importación de combustibles, en un contexto de presión sobre la disponibilidad de divisas y necesidades de financiamiento externo.
El informe también detalla la realización de operaciones financieras atípicas, como ventas forward de oro con pago anticipado, efectuadas mayoritariamente por la anterior administración del ente emisor. Tres de estas operaciones continúan vigentes y obligan al BCB a recomprar 6,6 toneladas de oro hasta octubre de 2026, por un valor estimado de USD 921 millones, lo que representa compromisos futuros relevantes para la política de reservas.
El Banco Central de Bolivia reconoce que la actual estructura de las reservas internacionales incrementa los riesgos de mercado y reduce los márgenes de liquidez necesarios para una gestión eficiente. En ese sentido, recomienda avanzar en un proceso de diversificación de las reservas, en línea con los estándares internacionales, con el objetivo de preservar el capital y fortalecer la estabilidad externa del país.
Fuente
Banco Central de Bolivia (BCB)
