El término therian ha comenzado a aparecer con mayor frecuencia en redes sociales, conversaciones familiares y espacios educativos, generando curiosidad y debate. Se utiliza para describir a personas que afirman sentir una identificación profunda —psicológica, simbólica o espiritual— con un animal no humano, una experiencia que se discute principalmente en comunidades digitales.
Aunque para muchos parece un fenómeno reciente, la comunidad therian moderna tiene antecedentes de más de tres décadas y hoy se observa a escala global, incluida América Latina.
¿Qué son los therian?
La palabra proviene de therianthropy (teriantropía), concepto que históricamente aparece en mitologías sobre transformación entre humanos y animales, pero que en la actualidad se usa para describir una identidad subjetiva o experiencia personal.
Quienes se identifican como therian no plantean una transformación física, sino que describen afinidades o percepciones internas que asocian con una especie animal —como lobos, felinos o aves—. No se trata de una categoría médica ni existe consenso científico que la defina formalmente, por lo que suele analizarse desde perspectivas culturales y sociales.
¿Desde cuándo existen como comunidad moderna?
Las primeras comunidades contemporáneas surgieron a principios de los años 90 en espacios como Usenet y listas de correo en internet, donde usuarios debatían experiencias relacionadas con la “identidad animal”.
A finales de esa década y durante los años 2000 aparecieron foros especializados y sitios web. Desde aproximadamente 2010 —y con mayor intensidad desde 2015— las redes sociales impulsaron una expansión significativa del fenómeno, facilitando la conexión entre personas de distintos países.
¿Por qué se habla más ahora?
El aumento de visibilidad se explica por varios factores:
- Redes sociales que amplifican subculturas y experiencias personales.
- Mayor discusión pública sobre identidad y diversidad.
- Contenidos virales que despiertan interés mediático.
- Procesos de exploración personal entre jóvenes en entornos digitales.
¿Qué buscan?
En general, quienes participan en estas comunidades señalan que buscan:
- Comprensión y respeto hacia su experiencia.
- Espacios de conversación con personas afines.
- Formas de expresar su identidad personal.
No existe una organización central ni demandas políticas estructuradas.
Datos y presencia en América Latina
Aunque no hay estadísticas oficiales ni registros formales, la presencia en América Latina se documenta desde mediados de los años 2000, cuando comenzaron a aparecer foros y comunidades en español y portugués. Desde aproximadamente 2015, la visibilidad ha crecido con la expansión de redes sociales.

Hoy se identifican comunidades —principalmente en línea— en:
- México: presencia activa en redes y comunidades digitales; se han mencionado encuentros informales en grandes ciudades.
- Brasil: considerada una de las comunidades más activas de la región, con grupos relativamente consolidados en línea.
- Argentina: actividad principalmente en redes sociales y espacios digitales.
- Chile: presencia en comunidades online.
- Colombia: grupos informales en redes.
- Perú: actividad sobre todo digital.
- Ecuador: comunidades pequeñas en línea.
- Bolivia: la visibilidad se concentra en redes sociales y comunidades digitales; no hay evidencia pública de grupos formales u organizaciones estructuradas.
Un fenómeno global
Históricamente, la mayor visibilidad se ha registrado en Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y otros países europeos, desde donde el concepto se difundió internacionalmente a través de internet.
Debate y miradas críticas
El fenómeno genera interpretaciones diversas. Algunos lo consideran una forma de exploración identitaria propia de la cultura digital, mientras que otros plantean interrogantes sobre cómo se interpreta socialmente y su impacto en contextos educativos o familiares.
Un fenómeno en evolución
La creciente visibilidad de los therian refleja cambios más amplios en la manera en que las personas construyen identidad y comunidad en la era digital.
Cómo abordarlo en el entorno social y educativo
Especialistas en educación y salud mental recomiendan abordar el tema desde el diálogo y la escucha, evitando estigmatizar o ridiculizar a quienes se identifican como therian. Señalan que, como en otros procesos de exploración personal, es importante promover conversaciones abiertas, ofrecer orientación cuando sea necesario y diferenciar entre expresión simbólica e inquietudes que puedan requerir acompañamiento profesional. El enfoque general, indican, debe centrarse en el respeto, la información y el seguimiento responsable por parte de familias y educadores.
Contexto y reportes recientes
De acuerdo con un reportaje de la agencia EFE, el fenómeno ha ganado visibilidad en distintos países y ha comenzado a generar encuentros y actividades públicas, como reuniones de miembros de la comunidad en ciudades europeas. La agencia describe que algunos participantes utilizan máscaras, colas u otros accesorios y comparten en redes sociales videos donde imitan comportamientos animales como parte de su expresión identitaria. Según testimonios recogidos por EFE, la mayoría no afirma ser animales en sentido literal, sino experimentar una conexión profunda en el plano psicológico o espiritual. Especialistas consultados por la agencia señalan que, mientras estas experiencias no afecten la vida cotidiana, deben analizarse dentro de los procesos de construcción de identidad, especialmente en la adolescencia.
(Artículo elaborado con apoyo de herramientas de inteligencia artificial y revisión periodística)
- Fuentes
- Encyclopaedia Britannica — Therianthropy: https://www.britannica.com/topic/therianthropy
- International Anthropomorphic Research Project: https://furscience.com
- Estudios académicos sobre identidades no humanas: https://www.researchgate.net
- Contexto histórico (Otherkin): https://en.wikipedia.org/wiki/Otherkin
