Las precipitaciones persistentes en Bolivia continúan generando graves afectaciones humanas y materiales. De acuerdo con el informe oficial, el número de víctimas fatales ascendió a 37, mientras que 14 personas permanecen desaparecidas, en medio de emergencias provocadas por riadas, deslizamientos e inundaciones.
Las autoridades nacionales señalaron que los eventos climáticos han impactado principalmente a comunidades vulnerables, donde las lluvias han causado el colapso de viviendas, pérdida de cultivos y daños en infraestructura vial. Equipos de rescate y atención de emergencias se encuentran desplegados en varias zonas afectadas.
Asimismo, se reporta que cientos de familias han sido damnificadas, lo que ha obligado a activar planes de contingencia y asistencia humanitaria. El Gobierno coordina acciones con gobiernos subnacionales para la entrega de ayuda, evaluación de daños y búsqueda de personas desaparecidas.
El informe también advierte que las lluvias continuarán en los próximos días, lo que mantiene en alerta a las autoridades. Se recomienda a la población evitar zonas de riesgo y seguir las indicaciones de los organismos de emergencia.
Fuente de la información
Agencia Boliviana de Información (ABI)

