El gobernador electo de La Paz, Luis Revilla, aseguró que la transición en la Gobernación se desarrolla de manera tranquila, institucional y sin contratiempos, a pocos días de asumir funciones.
En entrevista con Asuntos Centrales, Revilla explicó que ya sostuvo una reunión con la autoridad saliente y recibió documentación preliminar para iniciar la revisión de la gestión. “El proceso va a ser muy tranquilo, muy rápido, muy ágil y sin mayores contratiempos, como debe ser por respeto a la ciudadanía”, afirmó.
Según indicó, gran parte de la información pública actualmente está digitalizada en sistemas estatales, lo que facilitará la verificación de datos una vez que su equipo asuma funciones.
En relación al encuentro reciente con el presidente Rodrigo Paz y los gobernadores electos, Revilla señaló que se trató de una reunión inicial de carácter protocolar, sin decisiones concretas. En la cita participaron varios ministros, quienes expusieron las líneas de trabajo del Ejecutivo, mientras que las autoridades subnacionales plantearon preocupaciones vinculadas principalmente a recursos, financiamiento y proyectos concurrentes.
“No era una reunión para resolver problemas, sino para establecer un primer contacto”, explicó.
Entre los temas abordados estuvieron futuras leyes como minería e hidrocarburos, que podrían impactar en las regiones a mediano plazo, aunque también se remarcó la necesidad de atender demandas inmediatas.
Uno de los puntos que quedó pendiente fue la discusión sobre la redistribución de recursos bajo el esquema 50/50 entre el nivel central y las regiones. Revilla señaló que el tema es clave, pero que no se profundizó debido al carácter protocolar del encuentro.
“Es una tarea imprescindible que tenemos que discutir una vez que estemos en funciones”, indicó.
Durante su intervención, el gobernador electo planteó varias preocupaciones específicas para el departamento de La Paz, centradas en competencias y control de servicios estratégicos como la empresa de electricidad, el servicio de agua, el teleférico y la autopista La Paz–El Alto. Según explicó, estos temas son demandas históricas de la región y requieren coordinación directa con el Gobierno central.
Pese a la diversidad política entre gobernaciones, Revilla destacó que el ambiente del encuentro fue cordial y sin tensiones. Aseguró que existe una coincidencia general en que la prioridad ahora es la gestión y no la confrontación política.
“La elección ha concluido. Ahora viene lo más difícil, que es gobernar bien, con eficiencia y resultados”, sostuvo.
En esa línea, remarcó que una coordinación efectiva con el Ejecutivo será determinante para enfrentar la crisis económica y atender las demandas regionales.
Revilla propuso institucionalizar reuniones periódicas entre gobernadores y el Gobierno, al menos cada tres meses, para dar seguimiento a los temas críticos. Además, anunció que buscará reuniones específicas con ministros para abordar la agenda de La Paz en detalle.
También insistió en reactivar el Consejo Nacional de Autonomías, una instancia legal que, según dijo, no ha funcionado adecuadamente en gestiones anteriores, pero que considera clave para mejorar la coordinación entre niveles de gobierno.
Finalmente, señaló que el nuevo escenario político subnacional, marcado por una diversidad de fuerzas en las gobernaciones, obliga a construir acuerdos.
“Si esta coordinación se traduce en acciones concretas, no habrá necesidad de conflictos políticos”, concluyó.
