El ministro de Economía, Gabriel Espinoza, afirmó que la economía boliviana “va bien” y atraviesa un proceso de ordenamiento, en medio de tensiones por salarios, combustibles y presión social.
En una conferencia de más de una hora, defendió que el Gobierno está aplicando una “receta propia”, sin recurrir a medidas tradicionales como impuestazos o privatizaciones.
Sobre la negociación con la COB, explicó que el 70% del pliego de 213 puntos ya fue respondido y que el incremento salarial planteado impactaría solo al 7% de los trabajadores. El Ejecutivo propuso instalar una mesa técnica desde el 4 de mayo.
En el frente fiscal, destacó la reducción del déficit del 15% al 9% en el PGE 2026, con una proyección de reducción gradual en los próximos años. También señaló que se identificaron ingresos inflados y se recortaron gastos por Bs 4.100 millones.
En materia energética, reconoció el impacto social por la escasez de combustibles, aunque aseguró que el problema está en proceso de solución. El país destinará este año Bs 14.000 millones a la importación de carburantes.
Sobre el dólar, afirmó que las variaciones son normales y que se espera mayor ingreso de divisas por la cosecha de soya y la minería. El oro del Banco Central se mantendrá como reserva.
Espinoza subrayó que YPFB no será privatizada, aunque anticipó el cierre o liquidación de algunas empresas estatales. Además, destacó líneas de financiamiento disponibles por hasta 8.000 millones de dólares.
Finalmente, admitió fallas en la comunicación interna del Gobierno, señalando que se ha informado mejor al exterior que al propio país.
