En medio de la actual coyuntura social y económica, Monseñor René Leigue pidió priorizar el diálogo como mecanismo para resolver los conflictos en Bolivia y expresó su expectativa por el inicio de gestión de nuevas autoridades.
Durante su homilía dominical, el líder de la Iglesia Católica cuestionó las medidas de presión como bloqueos y paros, señalando que no garantizan soluciones a los problemas del país.
“No sé si bloqueando o haciendo paro vamos a encontrar una solución”, afirmó.
Llamado al diálogo frente a los conflictos
El mensaje pone énfasis en la necesidad de construir acuerdos en un contexto marcado por tensiones sociales.
Monseñor Leigue insistió en que Bolivia necesita espacios de diálogo y entendimiento entre distintos sectores.
“Necesitamos dialogar, necesitamos sentarnos a dialogar”, señaló.
El planteamiento apunta a buscar salidas estructurales a la crisis, más allá de medidas coyunturales.
Crítica a bloqueos y medidas de presión
El religioso planteó dudas sobre la efectividad de los bloqueos como herramienta de presión.
Según indicó, estas acciones no necesariamente conducen a soluciones y pueden profundizar los problemas existentes.
El mensaje se da en un contexto donde distintas demandas sociales han derivado en protestas y paralizaciones en varias regiones del país.
Expectativa por nuevas autoridades
Uno de los puntos centrales del mensaje fue el inicio de funciones de nuevas autoridades departamentales y municipales.
Monseñor Leigue expresó una postura de expectativa frente a su gestión.
“Tenemos la esperanza en ellos, que van a trabajar por el bien de todos”, sostuvo.
El mensaje reconoce el cambio de autoridades como una oportunidad para encarar los problemas del país.
Pedido de paciencia a la población
El líder religioso también pidió a la ciudadanía tener paciencia frente a la situación actual.
Advirtió que las condiciones en las que asumen las nuevas autoridades no permitirán soluciones inmediatas.
“Llevará tiempo… no todo se solucionará de inmediato”, señaló.
No perder el rumbo en medio de la crisis
El mensaje incluyó un llamado a mantener la calma y la perspectiva en un contexto de incertidumbre.
“No perdamos la esperanza, no perdamos el horizonte”, afirmó.
La reflexión apunta a evitar respuestas impulsivas y apostar por procesos de solución sostenidos.
Entre la crisis y la gobernabilidad
El pronunciamiento se produce en un escenario marcado por dificultades económicas, demandas sociales y tensiones políticas.
En ese contexto, la Iglesia plantea el diálogo, la responsabilidad compartida y la paciencia como elementos clave para avanzar.
Homilía completa:
