Tras la reinstalación de la mesa de diálogo entre el Gobierno y la Central Obrera Boliviana, el secretario ejecutivo de la organización, Mario Argollo, destacó los avances alcanzados en las negociaciones y sostuvo que la población espera resultados concretos del proceso. “El país espera un humo blanco de este intermedio que hemos levantado”, afirmó durante la firma del acuerdo.
Según explicó, durante las reuniones se analizaron los puntos planteados por los distintos sectores y se acordaron correcciones a algunos temas observados. En ese marco, indicó que también existe el compromiso de autoridades del Ejecutivo para coadyuvar en la situación de trabajadores detenidos. “Vamos a trabajar de manera inmediata en diferentes comisiones”, señaló.
Asimismo, anunció la conformación de mesas de trabajo sectoriales que comenzarán a funcionar desde el miércoles a las 10:00 de la mañana. De acuerdo con Argollo, estas instancias permitirán abordar de manera específica las necesidades de cada sector afiliado a la central obrera.
El dirigente remarcó que los trabajadores consideran necesario fortalecer los espacios de diálogo entre autoridades y organizaciones sociales. “Tiene que existir una conciliación entre los gobernantes y gobernados”, manifestó, al señalar que el objetivo es avanzar en soluciones concertadas a los problemas que enfrenta el país.
En esa línea, sostuvo que la COB busca participar en las decisiones estructurales vinculadas al desarrollo nacional, especialmente en temas relacionados con los recursos naturales y las empresas estratégicas estatales. “No quiere decir que queramos ser parte del Gobierno, solamente queremos participar en las decisiones estructurales que se presente en este país”, precisó.
Argollo también llamó a reducir las tensiones y generar certezas para la población. “Tenemos que empezar a limar nuestras diferencias, tenemos que empezar a construir un país con consensos”, afirmó. Finalmente, señaló que tanto el Gobierno como los trabajadores tienen la responsabilidad de contribuir a la pacificación del país. “Tenemos que pacificar”, concluyó.


