¿Se acaba el gas en Bolivia? YPFB lanza una alerta por la caída de las reservas
Bolivia enfrenta una de las advertencias más delicadas de las últimas décadas en materia energética. El presidente de YPFB, Sebastián Daroca, confirmó que la nueva certificación de reservas de gas...
Bolivia enfrenta una de las advertencias más delicadas de las últimas décadas en materia energética. El presidente de YPFB, Sebastián Daroca, confirmó que la nueva certificación de reservas de gas natural muestra un panorama “muy preocupante” y advirtió que, si la tendencia continúa, el país podría tener problemas para abastecer el mercado interno en los próximos años.
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El anuncio marca un cambio de discurso. Durante años, el principal debate era la reducción de las exportaciones de gas hacia Brasil y Argentina. Ahora la preocupación ya no es cuánto puede vender Bolivia al exterior, sino si tendrá suficiente producción para garantizar el consumo interno.
¿Qué dijo YPFB?
Daroca informó que en los próximos días el Gobierno presentará oficialmente la nueva certificación de reservas. Aunque aún no se difundieron las cifras definitivas, adelantó que los resultados reflejan una caída significativa.
“Pasamos de tener niveles de reservas que nos convertían en el centro energético de Sudamérica a un nivel que pone en riesgo incluso el abastecimiento del mercado interno en los próximos años”, afirmó la autoridad.
¿Cuánto gas tiene Bolivia?
La última certificación oficial, correspondiente a la gestión 2023 y realizada por la consultora DeGolyer and MacNaughton, estableció que Bolivia contaba con 4,5 trillones de pies cúbicos (TCF) de reservas probadas. Sin embargo, hace poco más de dos décadas el país reportaba alrededor de 28,7 TCF, una diferencia que refleja el fuerte descenso de las reservas disponibles.
Diversos análisis publicados en las últimas semanas señalan que las reservas probadas habrían seguido disminuyendo y que la producción continúa cayendo por la falta de nuevos descubrimientos de gran escala.
¿Qué pasaría si Bolivia se queda sin gas?
El impacto sería profundo porque el gas natural sostiene gran parte de la economía boliviana.
Entre las principales consecuencias estarían:
- Riesgo para el abastecimiento de hogares, industrias y termoeléctricas.
- Menores ingresos por exportaciones y reducción del ingreso de divisas.
- Mayor presión sobre las finanzas públicas.
- Necesidad de importar gas en el futuro, con costos mucho más elevados.
- Incremento de la dependencia energética del país.
Especialistas ya habían advertido que, sin nuevas inversiones en exploración, Bolivia podría convertirse en importador de gas durante la próxima década.
¿Cuál es la explicación del Gobierno?
YPFB sostiene que una nueva Ley de Hidrocarburos podría generar mejores condiciones para atraer inversiones privadas y acelerar la exploración de nuevos campos gasíferos.
Según la estatal, recuperar la inversión es indispensable para revertir la caída de reservas y aprovechar el potencial hidrocarburífero que aún tendría el país.
Un debate que marcará la agenda nacional
La advertencia de YPFB llega en un momento especialmente sensible para la economía boliviana, caracterizado por la escasez de combustibles, menor ingreso de divisas y una creciente discusión sobre el futuro del sector energético. En paralelo, el Gobierno abrió la importación privada de combustibles para aliviar la crisis de abastecimiento, una medida que refleja la presión que enfrenta el sistema energético nacional.


