José Luis Gálvez destacó la elección de José Armando Urioste como fiscal general interino y aseguró que fue resultado del consenso en la Asamblea Legislativa. Señaló que el nuevo fiscal tiene el reto de “ordenar, limpiar la casa” y sentar las bases para transformar el Ministerio Público.
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El vocero de la Presidencia, José Luis Gálvez, afirmó que octubre será un mes de cambios para Bolivia y lanzó una advertencia contra quienes, según sostuvo, buscan generar caos y romper el orden constitucional.
“Este va a ser un octubre lleno de esperanza, donde Bolivia da pasos ciertos con firmeza hacia la reconstrucción de su futuro”, señaló Gálvez este lunes en entrevista con Desayuno Informado de Asuntos Centrales.
Sin embargo, el vocero también marcó una diferencia respecto a quienes, según la posición del Gobierno, buscan afectar la institucionalidad del país.
“Va a ser un octubre negro, pero para el narcoterrorismo y aquellos que buscan romper el orden constitucional”, afirmó.
Gálvez sostuvo que durante los 53 días de conflictos sociales el Gobierno identificó financiamiento destinado a los bloqueos y al cerco de las ciudades. Según su explicación, ese financiamiento habría buscado afectar el orden democrático y poner la institucionalidad al servicio de determinados fines.
El vocero aclaró que el Gobierno reconoce la existencia de demandas sociales y expresó respeto por las organizaciones que buscan plantearlas. Sin embargo, cuestionó a dirigentes que, según afirmó, se habrían prestado a recibir financiamiento.
Para Gálvez, los acontecimientos de la última semana modificaron ese escenario y representan “un paso histórico” para el país.
Urioste, un fiscal elegido por consenso
En otro de los temas centrales de la entrevista, Gálvez destacó la designación de José Armando Urioste como fiscal general interino y sostuvo que su elección fue producto de una dinámica propia de la Asamblea Legislativa.
Explicó que inicialmente fueron considerados otros nombres, pero las votaciones no permitieron alcanzar los dos tercios necesarios. Después de varias rondas y ante el estancamiento, se analizaron otras alternativas hasta que apareció el nombre de Urioste.
“Generó consenso”, afirmó el vocero.
Gálvez aseguró además que, de acuerdo con las consultas realizadas, no existen observaciones respecto a la carrera, posición técnica y trayectoria profesional del nuevo fiscal.
También negó que el Poder Ejecutivo haya sugerido su nombre.
“No, esta es una dinámica propia de la Asamblea Legislativa”, respondió al ser consultado sobre versiones que señalaban una posible intervención del Ejecutivo en la elección.
“Ordenar, limpiar la casa”
Para el Gobierno, la designación de Urioste es apenas el comienzo de una tarea más amplia de transformación del Ministerio Público.
Gálvez señaló que el nuevo fiscal interino tiene una función concreta: “ordenar, limpiar la casa y poner los cimientos” para evitar que vuelva a repetirse una situación en la que una institución encargada de defender a los bolivianos termine, según sus palabras, “defendiendo el delito”.
El vocero sostuvo que el objetivo es que el Ministerio Público recupere su función institucional y que posteriormente la Asamblea Legislativa pueda tomar una decisión para la institucionalización definitiva de la Fiscalía.
El Gobierno pide investigaciones con pruebas
Gálvez también sostuvo que todos los procesos que se encuentran en investigación deben avanzar y llegar a conclusiones, pero remarcó que deben hacerlo con pruebas concretas.
“Absolutamente en todos los casos que estén en investigación deben llegar a buen puerto, pero con una investigación proba, con pruebas concretas”, manifestó.
En ese sentido, señaló que el nuevo fiscal y el equipo que conforme deberán abordar los distintos casos y ayudar a que la población conozca la verdad sobre las investigaciones.
Sin embargo, Gálvez planteó que la tarea del Ministerio Público no debe concentrarse únicamente en los procesos de connotación política.
También mencionó problemas cotidianos de acceso a la justicia y la percepción de que quienes tienen mayores recursos económicos pueden recibir una atención más rápida.
“Lo que siempre se ha dicho es que se necesitaba tener una billetera gruesa”, afirmó.
Para el vocero, esa situación también forma parte de los problemas que deben ser corregidos mediante una transformación de la institución.
Independencia del Ministerio Público
Ante la posibilidad de que la nueva gestión realice cambios y reemplazos de fiscales, Gálvez aseguró que el Ejecutivo espera que el proceso se desarrolle de manera independiente.
“El señor Urioste tiene un tremendo reto”, afirmó, y sostuvo que el nuevo fiscal debe contribuir a sanear la institución.
Gálvez remarcó que el Ministerio Público debe cumplir su rol acusatorio y representar a la sociedad en las investigaciones.
“Queremos que el Ministerio Público sea fortalecido y la manera de fortalecerle, respetar su independencia”, sostuvo.
El vocero agregó que el Gobierno considera fundamental la separación de poderes y aseguró que actuará dentro del marco establecido por la Constitución.
Así, el Gobierno presenta la llegada de Urioste como el inicio de una etapa destinada a “ordenar, limpiar la casa” y sentar las bases de una transformación del Ministerio Público, mientras Gálvez anticipa un “octubre negro” para quienes, según su versión, buscan romper el orden constitucional.


