El Gobierno Municipal de Santa Cruz de la Sierra sostuvo que el ajuste de la tarifa del transporte público para adultos a Bs 3,50 responde a un estudio de costos de operación realizado sobre una muestra de 150 unidades de microbuses. Según explicó Jorge Da Silva Wichtendahl, director de Planificación y Autorización de Operación de Transporte y Vialidad, el análisis evalúa la frecuencia de pasajeros y la extensión de los recorridos para establecer el costo técnico de operación.
El diagnóstico municipal revela que las rutas con trayectos inferiores a 15 kilómetros registran un índice aproximado de 2,2 pasajeros por kilómetro. En contraste, en los recorridos que superan los 35 kilómetros, la cifra desciende a 1,28 pasajeros por kilómetro, evidenciando una menor rentabilidad económica a mayor distancia.
Sobresaturación en el centro y propuesta de pasaje único
El informe identifica una distribución desigual del parque automotor: mientras en el primer anillo y áreas céntricas existe una alta concentración y superposición de líneas que compiten por los mismos usuarios, en los distritos y barrios periféricos la oferta de transporte resulta insuficiente. Esta situación obliga a los habitantes de zonas alejadas a abordar múltiples unidades para llegar a su destino, multiplicando el gasto en pasajes.
Para mitigar esta distorsión, la Comuna proyecta la implementación de un sistema de pasaje único o integrado que permita realizar transbordos entre diferentes unidades en una misma dirección pagando una sola tarifa. Asimismo, dentro de los planes de transformación del sistema se contempla la propuesta de incorporar 100 buses eléctricos.
Exigencias al sector, registro vehicular e impacto del diésel
El ajuste tarifario contempla obligaciones para los operadores, tales como la renovación de pisos, ventanas y tapicería, además del cumplimiento estricto de rutas y horarios (de 05:00 a 23:50). Paralelamente, el municipio exige la regularización de la radicatoria y el registro actualizado de las unidades ante el Gobierno Municipal para evaluar las condiciones técnicas del parque automotor.
Respecto a la eliminación de la subvención a los combustibles, la autoridad municipal aclaró que la tarifa no se fijó únicamente en función del tipo de carburante empleado —dado que cerca del 30% funciona con diésel y el resto con GNV—, sino que responde a una “inflación cruzada” que incrementó de forma generalizada los costos de repuestos, insumos y mantenimiento vehicular.


