Premio Nobel de La Paz 2026 visitó Bolivia, elogió reformas de Evo y advirtió sobre libertad de expresión
La jurista sudafricana, Navi Pillay, ganadora del Premio Nobel de la Paz 2026, llegó a La Paz el 12 de noviembre de 2010 como alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Durante su...
La jurista sudafricana, Navi Pillay, ganadora del Premio Nobel de la Paz 2026, llegó a La Paz el 12 de noviembre de 2010 como alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Durante su visita se reunió con Evo Morales, destacó la nueva Constitución y la Ley contra el Racismo, pero también alertó sobre la independencia judicial, la impunidad y los riesgos para la libertad de expresión.
La reciente concesión del Premio Nobel de la Paz 2026 a Navi Pillay vuelve a poner bajo la lupa su trayectoria internacional y una visita que realizó a Bolivia hace casi 16 años, cuando el país era gobernado por Evo Morales.
Navanethem “Navi” Pillay llegó al aeropuerto de El Alto el viernes 12 de noviembre de 2010. En ese momento ejercía como alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, cargo que ocupó entre 2008 y 2014. Su agenda oficial se extendió hasta el miércoles 17 de noviembre.
El propósito de la visita era conocer directamente la situación de los derechos humanos en Bolivia, dialogar con las autoridades y reunirse con representantes de instituciones estatales y organizaciones de la sociedad civil. El viaje se produjo después de que el Gobierno boliviano y Naciones Unidas acordaran extender hasta 2013 la presencia de la oficina del Alto Comisionado en el país.
La reunión con Evo Morales y los elogios a las reformas
Durante su estancia, Pillay se reunió con el presidente Evo Morales y con ministros de Justicia, Relaciones Exteriores, Transparencia Institucional y Economía y Finanzas Públicas. También sostuvo encuentros con representantes de la Asamblea Legislativa Plurinacional, el Órgano Judicial, el Defensor del Pueblo, organizaciones indígenas y afrobolivianas, entidades de derechos humanos y víctimas de tortura.
Al concluir la visita, el 16 de noviembre, la alta comisionada destacó varias reformas impulsadas durante el Gobierno de Morales.
Calificó la Constitución del Estado Plurinacional como un “paso histórico” y consideró que la Ley contra el Racismo y Toda Forma de Discriminación representaba un avance que Naciones Unidas había reclamado durante años.
También elogió los programas sociales orientados a combatir la pobreza y la exclusión, así como las medidas destinadas a reconocer los derechos de los pueblos indígenas y de otros sectores históricamente vulnerables.
Las advertencias que también formuló
Sin embargo, la evaluación de Pillay no fue un respaldo irrestricto al Gobierno boliviano.
La funcionaria advirtió que una aplicación inadecuada de la Ley contra el Racismo podía afectar la libertad de expresión. Sostuvo que las restricciones debían estar claramente definidas por ley y ser aplicadas por una instancia independiente.
La advertencia tenía especial relevancia en ese momento, debido a las controversias que generaban los artículos 16 y 23 de la norma, cuestionados por organizaciones periodísticas que alertaban sobre posibles restricciones a la libertad de prensa.
Pillay también manifestó preocupación por la falta de acceso a la justicia, particularmente en comunidades rurales, y por la impunidad en casos de violaciones de derechos humanos, tanto del pasado como más recientes.
Además, subrayó la importancia de garantizar la independencia del Órgano Judicial y pidió que los procesos legislativos permitieran suficiente transparencia, diálogo y participación de los distintos sectores de la sociedad.
¿La visita significó una validación política de Evo Morales?
Los antecedentes documentales muestran que Pillay reconoció avances específicos de la administración de Morales, especialmente en materia de reconocimiento constitucional de los pueblos indígenas, lucha contra la discriminación y programas sociales.
Pero sus declaraciones también incluyeron observaciones sobre libertad de expresión, impunidad, acceso a la justicia e independencia judicial.
La visita de noviembre de 2010 forma parte de su trayectoria como responsable de Naciones Unidas para los derechos humanos. Su relevancia actual reside en que permite revisar, a partir de sus propias declaraciones, qué aspectos del proceso político boliviano reconoció y cuáles consideró pendientes.
Fuentes: Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos; Naciones Unidas; hemeroteca de Opinión y Eju.tv.


