Eutanasia en Bolivia: ¿Qué propone el proyecto de ley y quiénes podrían solicitarla?
El proyecto plantea evaluaciones médicas, 15 días de reflexión y cuidados paliativos para pacientes con enfermedades irreversibles.
La eutanasia en Bolivia ingresó al debate legislativo con el Proyecto de Ley de Cuidados Paliativos, Muerte Digna y Eutanasia, presentado en agosto de 2026 por el diputado Diego Bráñez, de APB Súmate. La iniciativa propone establecer condiciones médicas y legales para que determinados pacientes con enfermedades irreversibles puedan solicitar el procedimiento bajo controles y evaluaciones previas.
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El proyecto está registrado en la Cámara de Diputados con el número 691/2025-2026 y figura en etapa de tratamiento legislativo. Por tanto, la eutanasia no está autorizada por esta iniciativa, que todavía debe seguir el procedimiento parlamentario correspondiente. La ficha oficial consultada no establece una fecha confirmada para su debate en el pleno.
La propuesta abre una discusión sobre la autonomía de los pacientes, el alivio del sufrimiento, la responsabilidad de los profesionales de salud y las garantías necesarias para proteger a personas en situaciones de especial vulnerabilidad.
¿Quiénes podrían solicitar la eutanasia?
Según los detalles difundidos sobre el proyecto, podrían solicitarla personas mayores de edad con enfermedades irreversibles, sin posibilidad de curación y que experimenten sufrimientos considerados insoportables, siempre que cumplan las condiciones previstas en la iniciativa.
La solicitud no sería suficiente por sí sola para acceder al procedimiento. El proyecto contempla una evaluación médica y psicológica destinada a establecer el diagnóstico, la capacidad de la persona para tomar decisiones y el carácter libre e informado de su voluntad.
Entre los requisitos descritos figura la presentación de diagnósticos de dos médicos independientes. También se prevén evaluaciones psicológicas y psiquiátricas para determinar que el paciente comprende el alcance de su decisión y puede expresarla sin presiones.
Estos controles buscan evitar que una decisión de esta naturaleza se tome sin verificar las condiciones clínicas y la voluntad del solicitante. Los requisitos definitivos, sin embargo, dependerán del texto que sea aprobado durante el trámite legislativo.
Quince días para reflexionar sobre la decisión
Uno de los puntos centrales de la iniciativa es establecer un periodo de reflexión de 15 días después de la solicitud escrita.
Durante ese tiempo se realizarían las evaluaciones correspondientes y se revisaría si se cumplen los requisitos médicos y legales. La persona podría desistir de su decisión antes de la aplicación del fármaco, según las condiciones descritas para el proyecto.
El periodo de reflexión busca que la decisión no sea inmediata y que exista tiempo para evaluar las circunstancias del paciente, su comprensión del procedimiento y la ausencia de coacción.
La propuesta también contempla la intervención de profesionales de distintas especialidades, con el objetivo de incorporar diferentes criterios en la evaluación del caso.
El tratamiento parlamentario será determinante para precisar cómo se verificarían estos requisitos, qué autoridad tendría la responsabilidad de autorizarlos y qué mecanismos existirían para supervisar el procedimiento.
El proyecto plantea crear un sistema de cuidados paliativos
La iniciativa no se limita a regular la eutanasia. También propone crear un Sistema Nacional de Cuidados Paliativos, bajo dependencia del Ministerio de Salud y Deportes.
Los cuidados paliativos buscan aliviar el dolor y otros síntomas, además de brindar acompañamiento médico y apoyo a las personas que enfrentan enfermedades graves. Su inclusión en el proyecto incorpora la atención del sufrimiento como parte de la discusión sobre la muerte digna.
La propuesta plantea que este sistema atienda a los pacientes y supervise el cumplimiento de las condiciones establecidas para una eventual solicitud de eutanasia.
Este componente abre una pregunta relevante para el debate público: cómo garantizar que las personas con enfermedades irreversibles tengan acceso a cuidados paliativos y a información suficiente sobre las alternativas disponibles, independientemente de la decisión que adopten.
La creación del sistema, su cobertura y sus mecanismos de funcionamiento todavía deben definirse conforme al contenido que eventualmente apruebe la Asamblea Legislativa.
¿Qué plantea sobre la responsabilidad de los médicos?
El proyecto contempla modificar el artículo 257 del Código Penal, referido al homicidio piadoso, para establecer un marco de actuación de los profesionales autorizados bajo las condiciones que determine la norma.
También reconoce la objeción de conciencia de los médicos que no deseen participar en el procedimiento. Según los detalles difundidos, cuando un profesional invoque este derecho, otro médico debería asumir el caso dentro de un plazo de 48 horas.
La iniciativa busca delimitar las responsabilidades de los profesionales y establecer un procedimiento sujeto a requisitos específicos. No obstante, el alcance jurídico de las modificaciones dependerá del texto final y de su relación con la legislación vigente.
Otro punto señalado en la cobertura del proyecto es la exclusión de personas en estado vegetativo o con muerte cerebral, debido a que no podrían expresar su voluntad en los términos exigidos por la propuesta. Este aspecto deberá contrastarse con el texto íntegro y las eventuales modificaciones legislativas.
¿Qué falta para que la eutanasia sea legal en Bolivia?
El Proyecto de Ley 691/2025-2026 debe continuar su tratamiento en la Cámara de Diputados. La Comisión de Constitución, Legislación y Sistema Electoral registra la iniciativa entre los proyectos en tratamiento.
La iniciativa también puede generar observaciones de organizaciones de salud, especialistas, colectivos de pacientes y sectores religiosos.
Para convertirse en ley, el proyecto deberá completar los pasos legislativos correspondientes y, si es aprobado, seguir el procedimiento de promulgación. Hasta entonces, sus disposiciones no deben presentarse como derechos o procedimientos ya vigentes.
La discusión sobre la eutanasia en Bolivia plantea cuestiones que van más allá de la autorización de un procedimiento médico: incluye la autonomía personal, la protección de los pacientes, el acceso a cuidados paliativos y las garantías para evitar decisiones tomadas bajo presión.
Por ahora, la propuesta de Diego Bráñez busca establecer reglas para una eventual solicitud de eutanasia en circunstancias específicas. El alcance de esas reglas y las condiciones para su aplicación dependerán de las decisiones que adopte la Asamblea Legislativa.


