Una investigación de la cadena brasileña SBT News puso bajo la lupa la cooperación policial y judicial entre Brasil y Bolivia tras difundir denuncias sobre presuntas filtraciones de información y obstáculos en procedimientos contra integrantes del Primer Comando de la Capital (PCC) que residían en Santa Cruz de la Sierra.
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Fábio Pinheiro Lopes, jefe del Departamento de Operaciones Policiales Estratégicas (DOPE) de la Policía Civil de São Paulo, relató que los investigadores brasileños enfrentaron dificultades durante las operaciones destinadas a localizar y capturar a presuntos dirigentes de esa organización criminal.
El reportaje, difundido el 12 de octubre en el programa True Crime, reconstruye el operativo que terminó con la captura en Bolivia de Roberto Prieto Filho, alias “Betinho”, y Márcio Barbosa da Silva, conocido como “Beiço de Mula”. Ambos fueron detenidos y posteriormente entregados a las autoridades brasileñas, según los reportes publicados.
Las afirmaciones sobre posibles actos de corrupción y protección institucional corresponden a la versión del jefe policial recogida por los medios. No todas las presuntas irregularidades mencionadas cuentan con una acreditación judicial pública.
Presuntas filtraciones habrían alertado a sospechosos
Uno de los episodios relatados por Pinheiro Lopes se refiere a un procedimiento de allanamiento solicitado para registrar el departamento de uno de los sospechosos en Santa Cruz.
Según su versión, el investigado habría recibido información anticipada sobre la intervención y retirado elementos del inmueble antes de que los agentes pudieran ingresar.
El jefe policial también afirmó que los investigadores encontraron dificultades para obtener autorizaciones judiciales destinadas a registrar determinados condominios donde sospechaban que se alojaban integrantes del PCC.
Estas declaraciones plantean interrogantes sobre la posible existencia de filtraciones y obstáculos en la cooperación entre las autoridades de ambos países. Sin embargo, la información difundida no permite establecer quién habría proporcionado la supuesta alerta ni atribuir responsabilidades individuales sin pruebas adicionales.
La investigación que llevó a capturar a “Betinho” y “Beiço de Mula”
El reportaje reconstruye las labores de seguimiento realizadas para localizar a los dos brasileños señalados como presuntos dirigentes del PCC.
De acuerdo con el relato policial, los agentes vigilaron sus rutinas e incluso introdujeron investigadores en un gimnasio frecuentado por los sospechosos. Pinheiro Lopes afirmó que una persona vinculada al establecimiento habría proporcionado nombres y fotografías de los agentes a los investigados, lo que comprometió el seguimiento.
Roberto Prieto Filho, alias “Betinho”, habría sido localizado en un departamento de Santa Cruz. Según la versión del jefe policial, el sospechoso recibió una alerta sobre el allanamiento solicitado y abandonó el inmueble antes de la intervención.
Márcio Barbosa da Silva, conocido como “Beiço de Mula”, fue capturado durante el operativo en el que participaron agentes brasileños y bolivianos.
Ambos fueron detenidos en Bolivia y posteriormente expulsados y entregados a las autoridades de Brasil, según los reportes periodísticos. Las circunstancias descritas por el jefe del DOPE forman parte de su reconstrucción de la operación.
Las dudas sobre registros y órdenes judiciales en Bolivia
Otra de las afirmaciones más delicadas de la entrevista se refiere a presuntas irregularidades en los sistemas de registro judicial bolivianos.
Pinheiro Lopes mencionó que investigaciones brasileñas habrían detectado nombres y mandamientos de aprehensión de presuntos integrantes del PCC que no aparecían en determinados registros consultados en Bolivia.
El jefe policial también afirmó que una revisión posterior habría identificado al menos a 20 presuntos integrantes de alto rango de la organización que no figuraban en esos sistemas. Según su relato, los investigadores sospechan que algunos antecedentes u órdenes de captura pudieron haber sido eliminados mediante sobornos.
Además, describió un episodio relacionado con un vehículo Honda blanco en el que los agentes sospechaban que había fusiles AK-47. Según su versión, no pudieron abrirlo durante el operativo debido a cuestiones legales relacionadas con que estaba registrado a nombre de un tercero.
Estas declaraciones no demuestran por sí mismas que las órdenes de captura hayan sido eliminadas ni que fiscales o jueces específicos hayan recibido sobornos. Para establecerlo sería necesario conocer los documentos, las actuaciones judiciales y las pruebas que respalden cada señalamiento.
¿Qué relación tiene la denuncia con el caso Róger Mariaca?
Las declaraciones del jefe policial brasileño también fueron vinculadas por medios bolivianos con las investigaciones contra el exfiscal general Róger Mariaca y otros funcionarios.
Mariaca fue detenido en el marco de una investigación por presunta organización criminal y tráfico de sustancias controladas. Las acusaciones deben distinguirse de una condena y su alcance depende de las pruebas incorporadas al proceso.
La coincidencia entre las denuncias de Pinheiro Lopes y las investigaciones bolivianas sobre posibles redes de protección institucional plantea preguntas sobre el funcionamiento de los mecanismos de cooperación contra el crimen organizado.
No obstante, el reportaje de SBT News no basta para concluir que Mariaca u otra autoridad específica haya protegido al PCC. Para establecer una conexión individual se requieren evidencias concretas y una determinación de las instancias competentes.
Cooperación entre Bolivia y Brasil, bajo escrutinio
El caso vuelve a poner en discusión la necesidad de coordinación entre las fuerzas policiales, las fiscalías y los órganos judiciales de ambos países para enfrentar a organizaciones criminales con operaciones transfronterizas.
Las denuncias difundidas por SBT News apuntan a posibles filtraciones, dificultades para ejecutar allanamientos y presuntas anomalías en registros judiciales. Sin embargo, cada señalamiento debe verificarse por separado y con documentación que permita determinar si hubo irregularidades y quiénes serían responsables.
Por ahora, la información publicada recoge principalmente la versión del jefe policial brasileño sobre las dificultades que, según afirmó, enfrentaron sus investigadores en Bolivia. El esclarecimiento de las presuntas filtraciones y de cualquier posible acto de corrupción dependerá de las pruebas disponibles y de las investigaciones correspondientes.


