Fundación Milenio identifica avances en transparencia y gobierno corporativo de 37 empresas bolivianas
El Índice de Capital Constructivo destaca mejoras en transparencia, controles internos y responsabilidad social y ambiental, pero señala que las empresas deben demostrar resultados e impactos...
La Fundación Milenio identificó avances en transparencia, gobierno corporativo y responsabilidad social y ambiental en 37 empresas bolivianas evaluadas en la segunda medición del Índice de Capital Constructivo. Sin embargo, el estudio plantea un desafío central: demostrar que las políticas y los mecanismos implementados se traducen en resultados verificables para las empresas y la sociedad.
Table Of Content
Henry Oporto, director ejecutivo de la Fundación Milenio, explicó en una entrevista con Asuntos Centrales que el índice busca evaluar la calidad de las inversiones y las prácticas empresariales, considerando el cumplimiento de la legislación, la transparencia, la integridad y las responsabilidades sociales y ambientales.
La segunda medición amplió el universo de empresas analizadas. Según Oporto, el proceso comenzó con 100 compañías, se redujo a 45 y finalmente incluyó a 37 en la calificación definitiva, de acuerdo con la información disponible para la evaluación.
¿Qué mide el Índice de Capital Constructivo?
El Índice de Capital Constructivo se estructura en tres pilares: inversión, integridad e impacto. Estos componentes buscan evaluar no solo la actividad económica de las empresas, sino también sus prácticas de gestión y sus efectos sobre el entorno.
El primer pilar, inversión, considera la capacidad de las compañías para permanecer en el país, desarrollar sus operaciones y sostener su crecimiento en el tiempo.
El segundo, integridad, analiza aspectos relacionados con la transparencia, los controles internos, el respeto a la legalidad y la aplicación de buenas prácticas empresariales.
El tercer componente, impacto, contempla los resultados económicos, sociales y ambientales de las operaciones. El objetivo es observar si la actividad empresarial genera beneficios que trasciendan las utilidades y alcancen al conjunto de la sociedad.
La medición contó este año con el apoyo de la Universidad Privada de Bolivia (UPB), institución que aportó su conocimiento en estudios estadísticos. La coordinación del trabajo estuvo a cargo del economista Pablo Mendieta.
Empresas bolivianas avanzan en transparencia y controles internos
De acuerdo con Oporto, los resultados muestran progresos en las empresas evaluadas, especialmente en materia de transparencia, gobierno corporativo y responsabilidad social y ambiental.
El director ejecutivo de la Fundación Milenio señaló que varias compañías han fortalecido sus estructuras organizativas y cuentan con mecanismos de control interno que contribuyen a mejorar su gestión.
El universo analizado reúne empresas de capital nacional y compañías vinculadas a grupos extranjeros que participan en mercados financieros internacionales. La evaluación considera tanto el volumen de sus operaciones como su reputación y desarrollo institucional.
Oporto describió a las firmas incluidas en el estudio como un grupo relevante del empresariado boliviano, aunque advirtió que los avances institucionales deben acompañarse de evidencias concretas sobre su desempeño.
“ No basta con tener programas, mecanismos, previsiones, sino lo que verdaderamente importa es que esos mecanismos se cumplan en la realidad”, sostuvo durante la entrevista.
En ese sentido, el desafío consiste en demostrar que las medidas anunciadas funcionan, que producen los resultados previstos y que la sociedad dispone de información suficiente para valorar el aporte de las empresas.
El desafío de demostrar resultados verificables
Uno de los principales planteamientos del índice es la necesidad de pasar de los compromisos empresariales a la comprobación de sus resultados.
Para Oporto, contar con políticas de transparencia, responsabilidad social o protección ambiental representa un avance, pero no es suficiente si no existen evidencias de su aplicación efectiva.
Las empresas deben demostrar que sus mecanismos de control contribuyen a una gestión íntegra, que sus compromisos sociales se reflejan en las condiciones laborales y que sus operaciones consideran los efectos sobre el medio ambiente y la salud pública.
El director de la Fundación Milenio también destacó la importancia de las obligaciones laborales, el trato adecuado a los trabajadores y el pago de remuneraciones apropiadas como parte de las responsabilidades empresariales.
La medición busca proporcionar información para que las compañías identifiquen fortalezas y debilidades, detecten oportunidades de mejora y fortalezcan sus prácticas de gestión.
Competitividad empresarial en un contexto de crisis
Consultado sobre la capacidad de las empresas bolivianas para competir en los mercados nacionales e internacionales, Oporto sostuvo que las compañías incluidas en el índice muestran condiciones para afrontar la competencia. Añadió que varias están internacionalizadas y exportan a países vecinos y otras regiones.
El ejecutivo consideró que el sector privado tiene un papel importante en la recuperación de la economía boliviana, especialmente en un contexto de dificultades económicas y necesidad de reactivar la actividad productiva.
Según su análisis, el país necesita empresas de mayor calidad e inversiones responsables que contribuyan a generar actividad económica y empleo formal.
Oporto también señaló que el desarrollo empresarial requiere condiciones institucionales adecuadas. Entre las demandas del sector mencionó la seguridad jurídica y un entorno que facilite las operaciones y las inversiones.
No obstante, remarcó que la responsabilidad no recae únicamente en el Estado. Las propias empresas deben revisar sus prácticas, mejorar su eficiencia y demostrar que sus actividades producen resultados efectivos.
Inversión y empleo formal, claves para la recuperación económica
Para la Fundación Milenio, el fortalecimiento del sector empresarial puede contribuir a reactivar la producción, atraer inversiones y ampliar las oportunidades laborales.
Oporto sostuvo que las mejoras en la gestión empresarial deben traducirse en resultados que beneficien tanto a las compañías como a la población, mediante la creación de empleo formal, digno y de calidad.
El Índice de Capital Constructivo busca aportar información para identificar qué prácticas pueden fortalecer el desempeño empresarial y cuáles requieren ajustes.
La segunda medición amplió el número de compañías consideradas respecto al primer ejercicio, realizado el año anterior con 21 empresas. La evaluación de 37 firmas permite ampliar el análisis de las prácticas empresariales, aunque los resultados descritos por Oporto corresponden al universo específico evaluado y no representan automáticamente a todo el sector privado boliviano.
El principal reto, según el director ejecutivo de la Fundación Milenio, es consolidar empresas que combinen inversión y competitividad con transparencia, integridad y responsabilidad social y ambiental. En un escenario de crisis, estas prácticas pueden contribuir a mejorar la confianza y fortalecer las condiciones para el crecimiento económico.


