Monseñor René Leigue cuestiona la eutanasia y pide priorizar soluciones a la crisis de salud
El arzobispo de Santa Cruz sostuvo que la vida es un regalo de Dios y planteó que las autoridades deben buscar soluciones a los problemas del sistema sanitario, ante la falta de medicamentos, las...
El arzobispo de Santa Cruz, monseñor René Leigue, cuestionó el debate sobre la eutanasia y pidió a las autoridades priorizar soluciones a los problemas del sistema de salud, al reflexionar sobre la vida, la responsabilidad del Estado y las enseñanzas del Evangelio.
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Durante su homilía, Leigue se refirió a la eutanasia, entendida como una forma de poner fin a la vida para evitar el sufrimiento, y planteó interrogantes sobre quién tiene la potestad de decidir sobre ella.
“¿Quién somos nosotros para quitar la vida?”, preguntó el arzobispo, al sostener que la vida es un regalo de Dios.
Leigue pide soluciones a los problemas de salud
En su reflexión, el prelado relacionó el debate sobre la eutanasia con las dificultades que enfrentan las personas para acceder a servicios médicos y tratamientos adecuados.
“Vemos las colas que hay, medicamentos no tenemos”, manifestó, al describir la situación que, según señaló, se observa en los hospitales.
Leigue sostuvo que las autoridades deberían concentrar sus esfuerzos en resolver estas dificultades, en lugar de plantear como alternativa el acortamiento de la vida de quienes enfrentan enfermedades y limitaciones para recibir atención médica.
“Entonces pienso que la autoridad le tocaría buscar la manera, en vez de acortar la vida, deberían buscar cómo solucionar este problema de la salud”, afirmó.
También planteó que los legisladores deben prestar atención a las necesidades del sector y analizar mecanismos para incrementar los recursos destinados a la salud, que consideró insuficientes.
La desigualdad en el acceso a tratamientos
Otro de los puntos abordados por Leigue fue la diferencia entre las personas que pueden acceder a atención médica especializada y aquellas que carecen de recursos económicos.
Durante la homilía, señaló que quienes tienen posibilidades pueden trasladarse a otros lugares para recibir atención y superar determinadas enfermedades. En cambio, las personas sin esos recursos enfrentan mayores dificultades para encontrar alternativas de tratamiento.
“Los que tienen posibilidad, pues como no hay la oportunidad aquí de tener los mejores médicos, se van a otro lado y pueden superar algunas enfermedades”, expresó.
A partir de esa situación, el arzobispo planteó la necesidad de analizar las condiciones que llevan a algunas personas a considerar la eutanasia cuando no encuentran posibilidades de mejorar su salud.
Su reflexión apuntó a la responsabilidad de las autoridades de garantizar mejores condiciones de atención médica y procurar que el acceso a los servicios sanitarios no dependa de la capacidad económica de cada paciente.
“La autoridad tiene que cuidar la salud”
La posición de Leigue parte de la distinción que realizó durante su homilía entre las responsabilidades de los ciudadanos y las de las autoridades, a partir del pasaje bíblico: “Den al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”.
El arzobispo sostuvo que las personas deben cumplir sus obligaciones como ciudadanos y, desde su perspectiva religiosa, cuidar la vida, mientras que corresponde a las autoridades atender los problemas de salud.
“Nosotros como persona humana que somos, nos corresponde cuidar nuestra vida. La autoridad, de cuidar la salud”, manifestó.
Al cerrar su reflexión, pidió que las personas puedan encontrar respuestas a los problemas que enfrentan y llamó a buscar soluciones que permitan mejorar las condiciones de vida de la población.
Sus declaraciones sitúan el debate sobre la eutanasia en el contexto de las dificultades de acceso a la atención médica, la disponibilidad de medicamentos y las diferencias económicas que condicionan las posibilidades de recibir tratamiento.


