Manaco cierra su planta en Quillacollo tras reportar pérdidas de Bs 130 millones; 600 trabajadores están en incertidumbre
Manaco anunció el cierre de su planta en Quillacollo tras reportar pérdidas de Bs 130 millones. Unos 600 trabajadores están en incertidumbre y el futuro de sus tiendas aún no fue aclarado.
La empresa atribuye la decisión a factores económicos adversos y a los conflictos sociales que afectaron su producción. Los trabajadores rechazan el cierre, exigen conocer los estados financieros y plantean alternativas para mantener la fábrica en funcionamiento.
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La histórica industria de calzados Manaco anunció el cierre definitivo de su planta productiva en Quillacollo, Cochabamba, después de más de ocho décadas de actividad en Bolivia. La empresa Manufactura Boliviana S.A. justificó la decisión por una situación económica que calificó de “insostenible” y reportó pérdidas acumuladas de 130 millones de bolivianos.
El anuncio, difundido el sábado 31 de octubre, generó preocupación entre los trabajadores, que se declararon en estado de emergencia y asumieron medidas de resguardo en las instalaciones de la fábrica. Según reportes periodísticos, alrededor de 600 fuentes laborales están en riesgo.
En su comunicado, la empresa sostuvo que durante los últimos años realizó esfuerzos para mantener la producción nacional, pero que las condiciones económicas se agravaron durante 2026. Señaló que los factores macroeconómicos adversos y los prolongados conflictos sociales afectaron seriamente el desarrollo de sus operaciones.
Manufactura Boliviana S.A. indicó que, antes de tomar la decisión, agotó alternativas técnicas, financieras y logísticas para intentar sostener la actividad productiva.
La empresa garantiza beneficios sociales
Ante el cierre, la compañía aseguró que cumplirá con el pago del 100% de las indemnizaciones y los beneficios sociales establecidos por ley para la totalidad de sus trabajadores.
Además, anunció un paquete voluntario y extraordinario de apoyo económico que contempla salarios adicionales a los previstos por la normativa laboral.
La empresa afirmó que el proceso se desarrollará con transparencia y dentro del marco legal. También lamentó las medidas de presión asumidas por algunos sectores y convocó a restablecer el diálogo pacífico.

Los trabajadores rechazan el cierre
La posición de los trabajadores es distinta. Tras conocer el anuncio, se declararon en emergencia y realizaron una toma pacífica de las instalaciones de la planta en Quillacollo, con el objetivo de resguardar sus fuentes laborales y conocer los alcances de la decisión empresarial.
Los representantes sindicales cuestionan el cierre y demandan que la administración demuestre la situación financiera que, según la compañía, hace inviable la continuidad de la producción.
Entre las alternativas planteadas por los trabajadores está la posibilidad de asumir la conducción de la fábrica bajo un modelo de administración social, como una opción para preservar los empleos y mantener la actividad industrial. También solicitaron la intervención de las autoridades laborales.
El conflicto enfrenta así dos posiciones: la empresa sostiene que ya no existen condiciones económicas para continuar produciendo, mientras los trabajadores consideran que deben evaluarse otras salidas antes de cerrar una industria que representa el sustento de cientos de familias.
Una empresa ligada a la historia industrial de Cochabamba
Manaco inició sus operaciones en 1940 y se convirtió en una de las empresas emblemáticas de la industria del calzado en Bolivia. Su planta de Quillacollo fue durante décadas un referente de la actividad manufacturera cochabambina y una fuente importante de empleo.
El anuncio de cierre abre interrogantes sobre el futuro de los trabajadores, las instalaciones industriales y la continuidad de la actividad comercial vinculada a la marca.
Por ahora, la empresa comunicó el cierre de su operación productiva. El futuro de la fábrica y las posibilidades de mantenerla en funcionamiento siguen en el centro de la disputa entre la administración y los trabajadores.


