Terminó la vigésimo tercera edición del primer Mundial que fue jugado en tres diferentes sedes, la atención mediática de la audiencia a nivel global, el torneo consagró a un nuevo campeón.
Por Jaime Sirpa Cruz
El evento de futbol más importante se organizó por primera vez en tres distintas sedes, países norteamericanos: México, Estados Unidos y Canadá. Concluyó consagrando a un nuevo campeón de la Copa del Mundo: España. Pudimos observar desde la distancia a miles de kilómetros por la transmisión audiovisual, paso por las diferentes plataformas como las redes sociales, la transmisión televisiva y radial. Fue el evento que concentró mediáticamente en la mayoría de los casos a los países que practican profesionalmente el deporte.
Los creadores de contenido, muchos desde la distancia aprovecharon la atención hacia el torneo de la audiencia para generar contenido relacionado al futbol. Todo por mantener la interacción a sus cuentas o canales de YouTube, Tik Tok, Instagram y Facebook respectivamente. Porque la inmediatez requerida en la velocidad del tiempo que recorre las sociedades que necesitan y “exigen” para observar los comentarios, resúmenes, conferencias de prensa, entrevistas y otros escenarios del día a día de las selecciones que representan a los diferentes países del mundo.
Las publicidades de distintas marcas jugaron su papel, estaban dispuestos a patrocinar viajes de influencers que tienen otro nicho de mercado u otras marcas que solo necesitan ser mencionados en los posteos, historias y videos con camisetas de selecciones, pero generaron contenido de futbol por está temporada. Ya terminó el acontecimiento volverán con el contenido acostumbrado a su público.
Este deporte “tiene el noble poder de integrar razas, religiones, clases sociales, países en discordia …”, escribió Jorge Valdano en el libro Fútbol: El juego infinito. Desde distintos continentes del mundo, con las selecciones clasificadas previamente mediante torneos en sus federaciones, lograron ser participantes del evento organizado cada cuatro años desde casi cien años, por la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA). El Mundial es un gran espectáculo de nacionalismo y representatividad de los fanáticos.
Desde el 11 de junio el primer encuentro entre México vs Sudáfrica y otros juegos, por momentos el rendimiento fue intermitente. Por primera vez la gran cantidad de 48 selecciones que competían en el torneo se preveía que existirían partidos que estarían predispuestos al empate, en otros casos la diferencia abismal entre una a otra selección y alguna sorpresa sería un negocio para prolongar el suspenso en algunos grupos. Recién en los 16avos de final los encuentros tuvieron una cuota de drama y protagonismo de los países para lograr avanzar a la siguiente instancia. En los 8vos de final todas las selecciones selectas para protagonizar la competencia. En fin, desde aquella instancia todos los países iban a utilizar todas las herramientas disponibles que tiene este deporte. Para llegar a la final del campeonato se necesita demostrar el juego, la jerarquía, la estrategia, la táctica y considerar que se precisa de suerte que debe estar respaldado con el trabajo en equipo.
En este torneo, hasta la anterior edición para llegar a la final cualquier selección necesitaba siete partidos, el octavo sería la novedad en este campeonato; la complicación para muchas selecciones fue las largas distancias que tenían que viajar las delegaciones, sumado a la temporada que jugaron la mayor parte de jugadores principalmente el continente europeo con el exigente calendario en sus respectivos campeonatos regionales. El evento fue utilizado por los jugadores como una plataforma para respaldar su rendimiento. De esa manera mejorar sus contratos en sus equipos o cambiar de destino para la próxima temporada. Para los fanáticos que se encontraban en los estadios o a la distancia es parte del patriotismo el Mundial, la representación con los colores de su nación.
En los 104 partidos de la vigésima tercera edición del deporte más mediático del mundo. Historias de superación se conocieron, nombres de jugadores “anónimos” recién salieron a la luz de la opinión publica en la Copa del Mundo. Antes, durante y después del partido es un espectáculo para cualquier persona que quiera observar el Mundial. Las diferentes sociedades necesitan entretenimiento por un momento y ocupar su atención, porque muchos despejan la mente de los problemas cotidianos.
El Mundial con sus nuevas reglas que fueron implementadas como: minimizar la interrupción al juego en el saque de puerta y de banda, los diez segundos para el cambio de jugadores, la ampliación de intervención de protocolo VAR, prohibido cubrirse la boca, la reducción a la tolerancia a las protestas por decisiones arbitrales, la atención médica en el campo de juego, el ingreso de las pausas de hidratación al partido y la explicación del árbitro de sus decisiones mediante el micrófono. Algunas reglas ya entraron en vigencia con anterioridad en algunos torneos del mundo. Oficialmente el futbol cada vez necesita de cambios.
Aquellos cambios que las nuevas generaciones precisan la rapidez del juego para mantener la atención a este deporte y que otros productos de entretenimiento obligaron a consumir a la audiencia la urgencia del contenido. El futbol no puede estar excepto a que el juego sea lento, con seguridad existirán más novedades los próximos años.
Como en toda competencia existen ganadores y perdedores, en el camino se quedaron las aspiraciones de muchas selecciones, muchos con las expectativas infladas, otros con los pies sobre la tierra. Para las selecciones favoritas en diferentes casos son grandes momentos de glorias o de fracasos nacionales estrepitosos. Todos los países que participaron fueron parte del embudo que coronó a una sola nación como el vencedor del torneo. Los partidos, los goles, los protagonistas y otras situaciones ingresaron a los libros de historia.
En el penúltimo encuentro del Mundial entre Francia vs Inglaterra. Los ingleses ingresaron al podio como mejor tercero ganando 6-4 a los franceses, un partido de dos selecciones que mantuvieron una regularidad de rendimiento que no les alcanzó en la última instancia. Hasta este 19 de julio en la gran final se enfrentaron España vs Argentina (los verdaderos protagonistas de la Copa del Mundo) el fin del evento era conocer quienes iban a jugar la final de está edición, quién puede obtener el título mundial. La final un espectáculo organizado para atraer a los ojos ajenos del mundo al futbol. Los fanáticos fieles seguidores a sus selecciones, los espectadores eligieron un país favorito para ganar el encuentro, los continentes Europa y América estuvieron representados.
En casi todo el partido, España dominó con una posesión de balón superior, pero carecía de contundencia en el tramo final del juego, Argentina a la espera del error y alguna jugada individual para querer avanzar a la portería contraria a la espera de un milagro. Por momentos hubo rispidez en el juego. Parecía un monólogo de una selección. Ya en el tiempo de prórroga España marcó un tanto para la victoria en el encuentro, los últimos minutos Argentina quería, pero no podía. Finalmente los españoles vencieron por un 1-0.
Un nuevo campeón del mundo. Los españoles lograron ser campeones, (por segunda vez) escribiendo el nombre de su país, es imprescriptible los nombres de los ganadores actuales. Ingresaron a la historia de la Copa del Mundo y la de su nación.
Fueron 38 días del evento. Todos los que estuvieron implicados en el negocio del Campeonato Mundial, con seguridad lograron cumplir los objetivos que pudieron trazarse, por invertir los recursos necesarios que desplegaron para estar presente en el gran negocio global. Porque estaban participando diferentes países de los cinco continentes del mundo. Existen millones de fanáticos que siguen el producto.
El futbol es un producto caro, demanda mantener y generar más dinero por eso la evolución del deporte es una obligación. Terminado el evento en los próximos días conoceremos cuánto generó a escala global la venta de la transmisión audiovisual, la venta de entradas, el ingreso de los patrocinadores y otros ítems. Solo nos queda esperar la próxima edición que celebrará los 100 años del evento más importante del futbol mundial.
Jaime Sirpa Cruz es productor y escritor. Autor de Mercancía de jugadores; Chocolatín querido; Crack, cambiaron sus vidas; Gracias Borelli y Los residentes.


