Close Menu
Asuntos Centrales
  • Portada
  • Economía
  • Política
  • Sociedad
    • Seguridad
    • Salud
    • Educación
    • Ciudad
    • Medioambiente
  • Espacio Empresarial
  • Opinión
  • Mundo
  • Deportes
Destacado

Agropecruz 2026 destacará innovación, tecnología y sostenibilidad en el sector agropecuario

2 abril, 2026

Fundación Nacional Vida Segura es reconocida por su compromiso con la sostenibilidad y aporte al desarrollo social

31 marzo, 2026

Claudia Cronenbold asume la presidencia de YPFB

30 marzo, 2026
Facebook X (Twitter) Instagram YouTube WhatsApp
Tendencias
  • Agropecruz 2026 destacará innovación, tecnología y sostenibilidad en el sector agropecuario
  • Fundación Nacional Vida Segura es reconocida por su compromiso con la sostenibilidad y aporte al desarrollo social
  • Claudia Cronenbold asume la presidencia de YPFB
  • Gobierno convocará a conferencia sobre YPFB en medio de versiones de renuncia y posible designación de nueva presidenta
  • La nueva visión de sector eléctrico en Bolivia
  • Alta expectativa por Bolivia ante Irak: estadio lleno y viajes que superan los Bs 15.000
  • ABC reporta cierre de vía en Unduavi–Chulumani y habilitación con restricciones en La Angostura–Samaipata
  • Lluvias en Bolivia dejan al menos 37 fallecidos y 14 desaparecidos
Facebook X (Twitter) Instagram YouTube WhatsApp TikTok
Asuntos Centrales
Nuestro Canal
jueves, abril 2
  • Portada
  • Economía
  • Política
  • Sociedad
    • Seguridad
    • Salud
    • Educación
    • Ciudad
    • Medioambiente
  • Espacio Empresarial
  • Opinión
  • Mundo
  • Deportes
Asuntos Centrales
Inicio » Opinión » ¡Ay! / ¿Hay? futuro
Opinión

¡Ay! / ¿Hay? futuro

Asuntos CentralesBy Asuntos Centrales14 julio, 20244 Mins Read
Facebook Twitter WhatsApp Email
Share
Facebook Twitter WhatsApp Email

¿Por qué pareciera que no tenemos futuro y que ante ese agotamiento solo queda imaginárnoslo? El futuro es una combinación moderada o desmedida de promesas y posibilidades que bosquejan, momento a momento, el tiempo ideal que queremos vivir, pero no llega, no se concreta, no se construye en todas sus fases y entonces solo se reduce a palabrerío interesado, en una suerte de alianza invisible, así como hoy está dada nuestra realidad, entre mentirosos y engañados.

“A lo largo de la historia siempre hubo sociedades que se inventaron futuros prometedores, pero hubo épocas en las que no consiguieron imaginar futuros mejores. Esta es una de esas épocas, no conseguimos imaginar un futuro que la entusiasme” afirma Martín Caparrós con rotunda razón. Palabras las suyas que se sienten pensadas para describir el tiempo boliviano, el tiempo que ya merodea los 200 años de vida independiente. Pareciera que no podemos definir el futuro salvo cuando asociamos esa idea a definiciones rutinarias, superficiales, habituales, casi como comparar el futuro de la sociedad toda y el Estado nuestro a una carretera, al obrismo desesperado, importante pero no esencial.

Nos preguntamos, si las sociedades cambian, se mueven, se transforman, repiensan sus referencias y paradigmas, entonces, ¿por qué despreciamos el desarrollar la capacidad de imaginar cómo construimos nuestra convivencia societal y las relaciones de tolerancia?; y si de tolerancia hablamos, entonces la aceptación del otro, de quien es diferente cultural y socialmente, ¿por qué valoramos la idea, el concepto y la práctica de la hegemonía dominante antes que la del consenso construido?

La convivencia política, quebrada en su armonía hasta el extremo de imaginar una incomprensión tal que sus actores buscan eliminarse unos a otros. Y ahí, la judicialización, las amenazas de acorralar al distinto, de encarcelamientos, de ostracismo y confinamiento, en definitiva, de una condena al silencio perpetuo. El que miente acusa de mentirosos a quienes asumen el valor de criticarlo. La mentira, la falsedad y el cinismo nos cruzan a diario, es la mentira convertida en realidad en este tiempo de verdades artificiales y vertiginosas.

El filósofo alemán Peter Sloterdijk habla en su texto “Las epidemias políticas”, de la relación existente entre conciencia, voluntad y falsedad, donde la mentira, la ideología y la sugestión son ejes de la construcción de realidades forzadas y autoconvencimientos. En ese “pacto consciente a momentos y a veces algo inconsciente entre los que mienten y los engañados” se advierte la presencia de un político/caudillo/señor/dirigente en convergencia con las demandas reales o construidas de quienes militan en las ideas del trazado ideológico o la realidad de fanatismos. Pero lo que subraya Sloterdijk es “el cinismo contemporáneo”. La fusión del cinismo elitario de quienes mandan y gobiernan, ese que emerge cuando “los gobernantes muestran que están cansados de llevar las máscaras de la hipocresía”, y un cinismo del que obedece, un cinismo “de abajo”, de quienes “se consideran muy pobres como para permitirse la comedia de la decencia”. En la reseña del libro se sintetiza y explica introductoriamente: “Lo que ambos tipos de cínicos tienen en común es que se consideran excluidos de una moral universal: “Quien rompe las reglas de la decencia se autofelicita por su realismo”. En esta situación, es crucial el papel que juegan –según el filósofo– los medios. “Los medios de comunicación modernos son menos medios informativos que portadores de infecciones […]. La profesión periodística generalmente no quiere entender que la frase ‘la prensa miente’ no es una señal partidaria, sino que formula un diagnóstico del sistema”.

El futuro difuso, neutro, poco determinado, cavilante e indefinido lleva a lamentarse o cuestionarse sobre lo que asoma en el tiempo que llega. Transcurren las jornadas sin utilidad para la sociedad y el Estado: Golpe o autogolpe, las narrativas que empañan lo urgente y lo necesario; crisis económica o economía estable, un otro relato que ambiciona convencer por encima de las realidades vividas; elecciones judiciales sí e impugnaciones y recursos sin fin para evitarlas, y ahí la intención de retener el poder de conversación y favores mutuos con los operadores de justicia. Entonces, en acto siguiente, la precariedad institucional del país, junto a ello, los discursos publicitarios de todos a quienes les corresponde el canturreo de presentarse como episodios históricos fundadores de lo mejor y de lo inédito.

Si el futuro no es promesa es amenaza. Con autoritarismos, imposiciones, desprecio por lo dialógico y consensuado no hay futuros atrayentes. Con quienes tironean el poder por encima de instituciones y de la Constitución Política del Estado, con quienes hacen del cinismo la forma cotidiana de ejercicio político y con quienes colocan mentiras diarias en su palabrería y fundacionalismo, con ellos, por supuesto, no hay futuro o tal vez, ¡ay! del futuro que viene.

Share. Facebook Twitter WhatsApp Email
Asuntos Centrales
  • Website

Related Posts

Opinión

El derecho a morir

29 marzo, 20267 Mins Read
Opinión

¿Se viene la mega reunión de 334 ediles con Rodrigo por el 50-50?

29 marzo, 20264 Mins Read
Opinión

Para seguir soñando… (y no hablo de fútbol)

29 marzo, 20265 Mins Read
Lo más leído
Opinión

El derecho a morir

29 marzo, 2026
Opinión

¿Se viene la mega reunión de 334 ediles con Rodrigo por el 50-50?

29 marzo, 2026
Opinión

Para seguir soñando… (y no hablo de fútbol)

29 marzo, 2026
Últimas publicaciones

El derecho a morir

29 marzo, 2026

¿Se viene la mega reunión de 334 ediles con Rodrigo por el 50-50?

29 marzo, 2026
Advertisement
Demo

Somos un ecosistema informativo integral, liderado por el periodista Tuffí Aré Vásquez y con presencia en radio, televisión y diferentes plataformas digitales.

Facebook X (Twitter) Instagram YouTube WhatsApp TikTok

Type above and press Enter to search. Press Esc to cancel.