La Cooperativa rehabilita, protege y enaltece dos horcones misionales de San Rafael de Velasco. Se inauguró la mañana del jueves 26 de febrero, para celebrar la Fundación de Santa Cruz de la Sierra
Para exaltar la identidad camba, la Cooperativa Rural de Electrificación R.L. (CRE) rescata, restaura y pone en valor dos columnas del antiguo campanario del Complejo Misional Jesuítico de San Rafael, que fueron talladas entre 1745 y 1749. El 26 de febrero, durante la conmemoración de la fundación de Santa Cruz de la Sierra, la Distribuidora eléctrica inauguró la exposición de las reliquias, que ya se alzan altivas en el frontis de su oficina central.
José Alejandro Durán Rek, presidente del Consejo de Administración de CRE, explicó que los horcones de más de 270 años fueron instalados en la Plaza de la Cruz Potenzada para su promoción, educación y protección. “Esperamos que este lugar se convierta en un lugar de esparcimiento, bienestar y sosiego para nuestros usuarios y la población que nos visita, pero que además cumpla un rol social y cultural, en donde viva la cruceñidad y que sea ese fuego que nueva se apaga; el jenecherú que sirva de jisunú para promover el amor por nuestro terruño y que aquí se mantenga encendido todo lo que tiene que ver con nuestra manera de ser, esa estirpe camba que es nuestra esencia y que lamentablemente está amenazada constantemente”.
El acto cívico, con la iza de la bandera cruceña, se realizó la mañana del jueves, en la Plaza de la Luz, donde Mario Carmelo Paz Durán, gerente general de CRE, hizo una semblanza de la historia de Santa Cruz. “Nadie nos regaló nada tuvimos que sudarla para darnos las condiciones primarias que pudieran impulsar el desarrollo de estas tierras, ricas en recursos naturales y en hombres y mujeres valerosos, que creían en la voluntad y la ayuda mutua”, expresó el ejecutivo.
Después, los asistentes fueron invitados al desvelado de una placa conmemorativa. En la que también participaron representantes de los comités cívicos Femenino, Provincial, Provincial Femenino y pro Santa Cruz.

La Cooperativa ha hecho un esfuerzo para preservar un testimonio material del período misional jesuítico en la región chiquitana durante el siglo XVIII. Estas piezas, de un valor simbólico incalculable, fueron cedidas por las autoridades eclesiásticas para su revalorización.
Expertos se encargaron de su rehabilitación, entre los materiales que se usaron para su regeneración estuvo la resina epoxica, que permitió mantener la forma original del esculpido por artesanos nativos.
Estos puntales, de gran importancia histórica, evidencian la transferencia tecnológica entre arquitectos jesuitas y artesanos indígenas chiquitanos, asimismo, del dominio de técnicas de carpintería en madera tallada propias de la escuela misional y la síntesis entre modelos barrocos europeos y tradición constructiva local. Culturalmente, representan el encuentro de culturas que derivó en el mestizaje que sentó las bases de la cultura camba. Además, expresan la espiritualidad misional, un legado vivo que enorgullece a los cruceños. Por este motivo se exhiben en CRE como una invitación a visitar San Rafael de Velasco.
La iglesia del municipio chiquitano fue construida entre 1745 y 1749, fue la primera obra del padre jesuita Martin Schmid, conocido como misionero, músico y arquitecto. Después de la expulsión de los jesuitas, entre 1770 y 1790, se realizaron los altares de madera tallada, el púlpito y las pinturas murales.
San Rafael y Santa Ana son los únicos pueblos que conservaron partituras e instrumentos de música coloniales, y abrieron así la puerta a la recuperación de la música barroca misional. El templo de San Rafael fue el primero a ser restaurado por el arquitecto suizo Hans Roth, en los años 1972 – 1979. La exhibición de las columnas busca difusión, educación y protección.
