Construir una vivienda en Bolivia cuesta 58% más y el sector pide reactivar el crédito
Carlos Baldivieso, de la Cámara de Desarrolladores Inmobiliarios, advierte que el encarecimiento de materiales y la falta de financiamiento dificultan reducir el déficit habitacional.
El costo de construir una vivienda en Bolivia se incrementó en 58% en los últimos dos años, según el índice de costos de construcción que monitorea la Cámara de Desarrolladores Inmobiliarios. El dato fue expuesto por Carlos Baldivieso, director de esta entidad, durante una entrevista con Asuntos Centrales.
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Baldivieso señaló que el problema habitacional del país no se resuelve únicamente construyendo las 30.000 viviendas anuales que se requieren para reducir el déficit, sino generando las condiciones para que las familias puedan acceder a ellas.
“No es solamente construir 30.000 viviendas, necesitamos saber cómo la gente va a llegar a poder adquirir esas 30.000 viviendas”, afirmó.
Según el representante del sector inmobiliario, la falta de crédito y la incertidumbre económica están frenando tanto a los desarrolladores como a las personas que buscan comprar una vivienda.
El déficit habitacional sigue creciendo
Baldivieso explicó que Bolivia enfrenta un déficit habitacional que se incrementa cada año debido a que una parte de la población no logra acceder a una vivienda digna.
Desde la Cámara de Desarrolladores Inmobiliarios, sostuvo, se impulsa una propuesta normativa que permita ampliar el acceso a la vivienda, especialmente para los sectores de menores ingresos.
El objetivo, dijo, no debería ser únicamente construir nuevas unidades habitacionales, sino garantizar que puedan ser adquiridas y ocupadas.
“Si no, lo que vamos a tener son viviendas vacías, sin uso”, advirtió.
Falta de crédito golpea al mercado inmobiliario
Uno de los principales problemas identificados por Baldivieso es la dificultad para acceder a financiamiento.
El representante del sector afirmó que actualmente existe incertidumbre tanto para los desarrolladores como para los potenciales compradores.
Recordó que el crédito de vivienda social permitió durante años que parte de la población formal pudiera acceder a una vivienda, pero sostuvo que actualmente ese mecanismo prácticamente no está siendo colocado.
Ante este escenario, planteó la necesidad de establecer nuevas reglas, activar el sector y generar seguridad para desarrolladores y compradores.
Construir una vivienda cuesta 58% más
El incremento del costo de construcción aparece como otro obstáculo para el acceso a la vivienda.
Baldivieso aseguró que, según la medición mensual realizada por la Cámara, desde diciembre de hace dos años el costo de construir una vivienda aumentó 58%.
El incremento, explicó, está relacionado con el encarecimiento de materiales y con las dificultades que genera el tipo de cambio.
Algunos materiales, dijo, registraron aumentos de hasta 100% o 150%, aunque el impacto final sobre el conjunto de la construcción se ubica en torno al 58%, de acuerdo con el índice citado por el dirigente empresarial.
El dólar reduce la capacidad de compra
Baldivieso explicó que Bolivia importa una parte importante de los materiales utilizados en la construcción. Por ello, las variaciones del tipo de cambio tienen un efecto directo sobre los costos.
“Ahora cuesta más bolivianos tener dólares para importar esos materiales”, explicó.
El efecto también alcanza a los compradores. Según el representante de los desarrolladores, una vivienda que antes podía estar al alcance de determinado segmento de la población ahora requiere una mayor cantidad de bolivianos.
Como consecuencia, sostuvo, se reduce el universo de personas que pueden acceder a una vivienda.
Proponen utilizar fondos de vivienda como garantías para créditos
Frente a la falta de financiamiento, la Cámara de Desarrolladores Inmobiliarios plantea modificar el uso de determinados fondos provenientes de los aportes patronales que son administrados por la Agencia Estatal de Vivienda.
La propuesta consiste en que esos recursos puedan funcionar como garantía para el sistema financiero, permitiendo que los bancos otorguen créditos a un mayor número de personas.
La idea, explicó Baldivieso, es que la garantía permita ampliar el universo de ciudadanos que puedan convertirse en sujetos de crédito.
“Mucha más gente pueda llegar a ser sujeta de crédito”, señaló.
El representante empresarial consideró que esta alternativa podría contribuir a dinamizar el mercado y facilitar el acceso a la vivienda para sectores que actualmente tienen dificultades para obtener financiamiento.
La vivienda como prioridad
Baldivieso insistió en que la vivienda debería ser considerada una necesidad básica al mismo nivel que otros servicios esenciales.
“La vivienda es la base de un hogar, es la base de una familia”, afirmó.
A su criterio, el acceso a un techo digno está directamente relacionado con las posibilidades de crecimiento y desarrollo de las familias.
En un contexto de mayores costos de construcción y menor acceso al crédito, el sector inmobiliario plantea que la discusión sobre vivienda debe ir más allá de la cantidad de unidades que se construyen y centrarse también en cómo las familias podrán comprarlas.


