Coronel Santistevan propone debatir el uso de armas de mayor calibre para librecambistas
El coronel Jorge Santistevan planteó abrir un debate sobre la posibilidad de ampliar el calibre de las armas de fuego que pueden portar los librecambistas para defenderse de los asaltos. Aclaró que...
El coronel Jorge Santistevan planteó abrir un debate sobre la posibilidad de ampliar el calibre de las armas de fuego que pueden portar los librecambistas para defenderse de los asaltos. Aclaró que su posición es personal y no representa una recomendación de la Gobernación.
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En una entrevista con Asuntos Centrales, Santistevan sostuvo que los librecambistas pueden solicitar autorización para portar armas bajo los requisitos de la Ley 400, de control de armas, municiones, explosivos y otros materiales relacionados. Según explicó, su propuesta consiste en analizar una modificación normativa que permita incrementar el calibre autorizado para ese sector.
“Yo no voy a recomendar nada de este tema a nombre de la Gobernación”, precisó al comienzo de la entrevista. También rechazó que su planteamiento signifique promover el armamento generalizado de la sociedad.
El coronel señaló que la posibilidad de portar un arma debe partir de una solicitud voluntaria y de la justificación de la necesidad de defensa. En ese marco, dirigió su mensaje a los librecambistas que trabajan con dinero en efectivo y que, según explicó, pueden estar expuestos a robos y asaltos.
Propone debatir una modificación de la Ley 400
Santistevan afirmó que la normativa vigente establece límites para el calibre de las armas que pueden autorizarse para defensa personal. Su planteamiento es discutir una modificación que permita ampliar ese límite para los librecambistas.
El coronel diferenció entre el permiso para portar un arma, que según su explicación ya contempla la legislación, y la propuesta de incrementar el calibre permitido, que requeriría revisar la norma.
A su juicio, la posibilidad de que una persona atacada pueda responder con un arma podría tener un efecto disuasivo sobre los delincuentes, al introducir la incertidumbre de que su víctima esté armada.
“Va a ser una forma de disuasión en la que ellos ya no van a ir tan libremente a hacer lo que están haciendo ahora, porque saben que ese librecambista probablemente ya tiene su arma de fuego y le va a responder”, sostuvo.
Sin embargo, durante la entrevista reconoció que una medida de esta naturaleza requiere analizar sus consecuencias y establecer disposiciones complementarias en materia de seguridad.
Advierte sobre posibles víctimas inocentes
Consultado sobre el riesgo de que la presencia de armas entre los librecambistas derive en tiroteos en espacios públicos, Santistevan admitió que existe la posibilidad de que los enfrentamientos provoquen daños colaterales y afecten a personas ajenas a los hechos.
“En un cruce de fuego pueden haber víctimas inocentes y sí se agrava la situación”, reconoció.
El coronel también advirtió que una autorización indiscriminada para utilizar armas de fuego podría incrementar los riesgos para la población. Por ello, sostuvo que el tema debe analizarse con cautela y no únicamente desde la necesidad de defensa de quienes sufren asaltos.
El planteamiento abre una discusión sobre cómo responder a los ataques contra personas que manejan efectivo sin aumentar los peligros para otros ciudadanos que circulan por las calles.
Santistevan reconoce que el Estado debe garantizar la seguridad
Durante la entrevista, el coronel coincidió con la observación de que la defensa personal no debería reemplazar la responsabilidad estatal de garantizar la seguridad ciudadana.
Reconoció que las personas pueden sentirse desprotegidas cuando no reciben auxilio oportuno y señaló que esa situación explica que sectores como los librecambistas busquen alternativas para protegerse.
En ese contexto, reiteró su recomendación de que quienes consideren justificada la necesidad de defensa consulten los procedimientos establecidos en la Ley 400 para solicitar la autorización correspondiente.
No obstante, insistió en que una eventual ampliación del calibre permitido es una propuesta que debe someterse a debate y no una medida que esté vigente por el solo hecho de haber sido planteada.
Aclara que su posición es personal
Santistevan remarcó que sus declaraciones no constituyen una posición oficial de la Gobernación. La aclaración se produjo al inicio de la entrevista y fue reiterada al cierre del diálogo.
El coronel defendió la necesidad de discutir alternativas frente a los asaltos, pero reconoció que cualquier modificación relacionada con el uso de armas debe considerar tanto la protección de las potenciales víctimas como los riesgos de violencia y daños a terceros.
La discusión planteada por Santistevan se centra, por tanto, en dos asuntos distintos: el acceso a permisos de defensa personal bajo la normativa vigente y la posibilidad de modificar los límites sobre el calibre de las armas autorizadas para los librecambistas.


