El viceministro de Régimen Interior y Policía, Jhonny Aguilera, en entrevista en Red Uno habló sobre el asesinato del teniente coronel en un cuartel militar Manchego Guabirá, señalando que la precisión del disparo —directo a la cabeza con entrada en la nuca— y la huida efectiva del autor apuntan a una ejecución planificada, probablemente llevada a cabo por una persona familiarizada con el entorno militar.
“Ese tipo de disparo, junto con la forma en que se dio a la fuga, nos sugiere que el autor conocía bien el lugar y actuó solo”, sostuvo Aguilera. No obstante, aclaró que aún se investiga la motivación detrás del crimen, la cual será establecida con mayor claridad tras los resultados de las pericias, especialmente las relacionadas con la absorción atómica.
El hecho ocurrió en un área donde el teniente coronel residía, un lugar que, según el viceministro, carece de cámaras de videovigilancia y está separado de la unidad militar por una simple barda. Esta situación ha dificultado la recolección de evidencias visuales.
Aguilera detalló que el caso se sostiene en los testimonios de cuatro soldados que se encontraban de guardia la noche del asesinato. Según estos relatos, un hombre delgado, de estatura media y vestido de negro fue visto ingresando a los cañaverales aledaños al cuartel poco después de los disparos.
El cuerpo del oficial fue trasladado a Cochabamba, su ciudad de residencia. La investigación continúa en marcha, con énfasis en las pruebas periciales y la revisión del armamento del regimiento Manchego, unidad Ranger acantonada en Guabirá. “Las armas están guardadas y registradas, lo que reduce el espectro de personas autorizadas a portarlas”, afirmó Aguilera.
El Ministerio de Gobierno asegura que continuará con las diligencias necesarias para esclarecer este crimen y dar con el responsable.