Para expresar una opinión imparcial sobre este decreto y su alcance es imprescindible abstraerse de las personas que encabezan el órgano ejecutivo (sobre todo el Vice Lara) y enfocarse en revisar y analizar la CPE. Todos sabemos que los decretos estan en la base del orden de jerarquia, es decir muy por debajo de la CPE, tratados y leyes. Hago mención a ello por varias razones, la más básica es que en los encabezados de los artículos 172 y 174 (atribuciones del Pdte y Vice) se establece que sus atribuciones están delimitadas en la CPE y la Ley. Esto tiene directa relación con lo que tanto hemos exigido, sobre todo desde el referendum del 2016: “supremacía de la constitución y respeto al estado consitucional”
No puede un gobernante auto regularse y establecer la manera en que ejercerá sus funciones, excepto que sea una monarquia o dictadura y se disuelva la soberania popular. La teoria administrativa, mientras no cambie, establece que la competencia (titularidad de una potestad) tiene entre unos de sus componnetes, el componente territorial, es decir se ejerce sobre y desde el espacio territorial que se gobierna. Sirve como ejemplo práctico, el Estatuto Autonómico de Santa Cruz, norma básica departamental que en sus artículos 10 y 25, regulan la sede de funciones y la suplencia gubernamental ante la ausencia de la primer autoridad, aspecto que fue un tema ventilado y aclarado en su momento.
A raiz del decreto 5515, se han difundido diversas opiniones. Particularmente he leido con atención el texto del Dr Jorge Asbun, a quien conozco y respeto mucho por su solvencia académica. Veo que el Dr. Asbun convalida el decreto, sujetandose en el artículo 173 de la actual constitución, la cual establece que el Pdte puede ausentarse del territorio boliviano por misión oficial, sin autorización de la ALP, hasta un maximo de diez días.
Sobre las autorizaciones congresales, la anterior constitución (2004) establecia en su Artículo 95°, lo siguiente: El Presidente de la República NO PODRÁ AUSENTARSE DEL TERRITORIO NACIONAL, POR MÁS DE CINCO DÍAS, sin permiso del Congreso. A su retorno rendirá informe al Congreso. La CPE de 1994, establecia que: El Presidente de la República NO PODRÁ AUSENTARSE DEL TERRITORIO NACIONAL sin permiso del Congreso. Esta claro que el nodo de ese postulado constitucional está referido a si el presidente puede o no ausentarse con o sin autorización congresal del territorio nacional, pero en ninguna parte autoriza el ejercicio pleno y continuo del poder ejecutivo desde el extranjero usando conecciones digitales.
La temática que pretende regular el DS 5515 debe ser contrastada con el artículo 169.II de la actual constitución, que establece: En caso de ausencia temporal, ASUMIRÁ la Presidencia del Estado quien ejerza la Vicepresidencia, por un periodo que no podrá exceder los 90 dias. Reitero, que por certeza jurídica, eficiencia en las funciones, territorialidad de las competencias es el artículo que corresponde debatir al encontrarse en colisión con el novedoso decreto que busca que el presidente ausente del territorio, ejerza sus funciones por conecciones remotas.
Siendo este un conflicto de carácter politico que se arrastra desde la campana misma, lo responsable serian que antes que desportillar la CPE, Lara y Paz; o Paz y Lara, se confinen en un bóveda con temperatura bajo cero, hasta encontrar una salida politica que les permita compatibilizar sus diferencias y convivir los 5 años. A la luz de las funciones que la actual constitucion le otorga al vicepresidente en el articulo 174, está muy claro que la vicepresidencia ya no es la “quinta rueda del carro” como diria Lechin hace 60 años atrás, por lo tanto la gobernabilidad, no es solo asunto de un viaje.
Queda para la agenda trabajar en los alcances de una reforma constitucional que regule el ejercicio de la presidencia digital remodulando la atribuciones del vicepresidente, o hasta incluso suprimir ese cargo como ocurre en Chile o Mejico. Por ahora, toca jugar bien con lo que se tiene. Rodrigo Paz y Edman Lara presumen saber futbol y de política, en ambos hay reglas escritas y otras de caballeros.
