El gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, ha decidido imponer un arancel del 10 % a las exportaciones de Bolivia a partir del 5 de abril. Esta medida forma parte de una nueva política comercial que afecta a varios países, incluidos otros latinoamericanos como Argentina, Brasil, Chile y Perú.
Trump justificó la decisión argumentando que busca equilibrar las barreras comerciales impuestas por otras naciones, que, según él, son injustas para los productos estadounidenses. Además, declaró una “emergencia nacional” para aplicar estos aranceles, que afectan directamente la competitividad de los productos bolivianos en el mercado estadounidense.
Este arancel mínimo del 10 % se aplicará a productos bolivianos como la soya, la quinua y los textiles, lo que podría impactar seriamente en las exportaciones. Algunos países como Venezuela y Nicaragua enfrentarán aranceles más altos, del 15 % y 18 %, respectivamente.
El gobierno boliviano aún no ha emitido una respuesta formal, pero se espera que busque medidas para mitigar los efectos de esta nueva política comercial. Los empresarios y exportadores nacionales deberán adaptarse a los cambios y buscar nuevas estrategias para mantener su presencia en el mercado estadounidense.