La primera encuesta publicada después de la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil sitúa a Flávio Bolsonaro por delante del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, de cara a la segunda vuelta prevista para el 25 de octubre de 2026. El sondeo de Datafolha, difundido el 8 de octubre, estima que el senador y candidato de la derecha obtendría el 52% de los votos válidos, frente al 48% del actual mandatario.
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La diferencia de cuatro puntos porcentuales coloca a Flávio Bolsonaro en ventaja en el inicio de la campaña para el balotaje. Según los datos proporcionados, la distancia supera el margen de error de dos puntos porcentuales de la encuesta. Sin embargo, el resultado representa una fotografía de la intención de voto y no anticipa de manera definitiva quién ganará la elección.
La contienda enfrenta a Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, con Lula, quien busca mantenerse en la Presidencia. Es importante distinguir a ambos Bolsonaro: el candidato que aparece en el sondeo es Flávio, no su padre.
Flávio Bolsonaro quedó primero en la votación inicial
Los resultados de la primera vuelta ayudan a explicar el escenario que muestra la encuesta. Flávio Bolsonaro obtuvo el 47,03% de los votos válidos, mientras que Lula alcanzó el 45,16%. Ninguno consiguió la mayoría necesaria para resolver la elección en esa instancia, por lo que ambos deberán enfrentarse nuevamente en las urnas.
La diferencia registrada en la primera vuelta fue de 1,87 puntos porcentuales a favor de Flávio. En el sondeo posterior, la distancia estimada entre los candidatos aumenta a cuatro puntos, con una distribución de 52% para el senador y 48% para el presidente.
Aunque los resultados apuntan a una ventaja inicial de Flávio Bolsonaro, las cifras corresponden a mediciones distintas: una refleja los votos emitidos en la primera vuelta y la otra recoge la intención de voto para la segunda. Por eso, no deben interpretarse como una tendencia garantizada ni como una proyección exacta del resultado final.
La campaña que comienza tendrá como objetivo convencer a los electores que todavía no tienen una decisión definitiva y movilizar a quienes no participaron en la primera votación.
Más de 33 millones de brasileños no votaron
Uno de los factores que podría influir en el resultado del balotaje es la participación electoral. Más de 33 millones de brasileños no votaron en la primera vuelta, de acuerdo con los datos proporcionados para esta información.
La abstención representa un universo importante de electores cuyo comportamiento será relevante para el desenlace de la elección. No obstante, el dato por sí solo no permite determinar a qué candidato podrían favorecer esos ciudadanos ni si acudirán a las urnas el 25 de octubre.
También será importante observar el comportamiento de los indecisos. En una contienda que, según Datafolha, presenta una diferencia de cuatro puntos, los cambios en las preferencias y la capacidad de movilización de cada campaña pueden modificar el escenario.
La encuesta inicial ofrece una referencia para medir la posición de los candidatos después de la primera vuelta, pero no permite anticipar cómo se distribuirán los votos de quienes no participaron o todavía no han definido su preferencia.
Una ventaja que todavía puede cambiar
La medición de Datafolha muestra a Flávio Bolsonaro por delante de Lula en el comienzo de la disputa final. El 52% frente al 48% de los votos válidos estimados constituye una señal favorable para el candidato opositor, aunque la campaña todavía tiene recorrido antes de la votación.
El margen de error de dos puntos porcentuales debe considerarse al interpretar los datos. Aunque la diferencia reportada supera ese margen, ninguna encuesta elimina la incertidumbre propia de una elección. La participación, los cambios de preferencia y la movilización electoral pueden alterar las estimaciones.
El próximo 25 de octubre, los brasileños decidirán entre Flávio Bolsonaro y Lula. Hasta entonces, la encuesta debe leerse como un indicador de la competencia y no como un resultado anticipado.
Por ahora, el dato central es claro: la primera medición de Datafolha después de la primera vuelta coloca a Flávio Bolsonaro cuatro puntos por encima de Lula en la estimación de votos válidos. La evolución de la campaña y la participación electoral serán claves para determinar si esa ventaja se mantiene hasta el día de la elección.


