El Ejecutivo lanzó un plan de estabilización para Boliviana de Aviación (BoA) con el objetivo de recuperar su flota y mejorar la puntualidad de los vuelos, asegurando que la aerolínea seguirá bajo control estatal. El nuevo gerente general, Juan José Galvarro, informó que actualmente solo la mitad de los aviones de la compañía están operativos y que se implementan medidas para garantizar un servicio más confiable a nivel nacional e internacional.
En declaraciones a medios locales, Galvarro destacó que la prioridad es modernizar la infraestructura técnica y administrativa de BoA, optimizar la programación de vuelos y restaurar la confianza de los pasajeros. Reafirmó además que no se contempla ningún proceso de privatización y que todas las acciones se enmarcan en lineamientos del Ministerio de Obras Públicas.
El plan de rescate incluye auditorías internas para evaluar la gestión operativa y financiera, así como un refuerzo en la supervisión de las operaciones de vuelo. Desde el Gobierno señalan que el éxito dependerá de la recuperación de la flota, la transparencia en la administración y la colaboración de los trabajadores para mantener a la aerolínea como una empresa estratégica al servicio del país.
