Gutiérrez devela infiltración en las Fuerzas Armadas y advierte que espías ya alcanzan rangos de comandantes
El militar en servicio pasivo, Juan Carlos Gutiérrez, manifestó que los comandos de fuerza de la institución armada se encuentran ejecutando un seguimiento interno a sus miembros para detectar y...
El militar en servicio pasivo, Juan Carlos Gutiérrez, manifestó que los comandos de fuerza de la institución armada se encuentran ejecutando un seguimiento interno a sus miembros para detectar y mitigar cualquier tipo de deslealtad institucional. La exautoridad señaló que el asedio civil registrado en los exteriores de los regimientos del país responde a datos logísticos filtrados desde el interior de las propias unidades, una situación de vulnerabilidad táctica que obliga a las jefaturas militares a tomar recaudos urgentes en el marco de la normativa constitucional.
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Infiltración de espías y su ascenso a puestos estratégicos
Al evaluar las causas detrás de la precisión de los datos tácticos que maneja el sector movilizado, Gutiérrez confirmó de forma franca que los mecanismos de inteligencia detectaron un quiebre en la seguridad interna de la institución. El coronel argumentó que esta vulnerabilidad se originó años atrás con la apertura de programas de ingreso que facilitaron la incorporación de familiares y allegados de dirigentes del Chapare a las filas castrenses.
El jefe militar explicó que el tiempo transcurrido desde aquellos ingresos ha permitido a este personal alcanzar niveles intermedios y superiores en la estructura de mando. “Ya están en su último año de mayor y entrando, algunos han de estar en su primer año de teniente coronel”, detalló textualmente Gutiérrez, aclarando que, si bien el acceso a las comandancias plenas exige haber vencido las escuelas de comando, los oficiales implicados representan un factor de riesgo en cualquier puesto. “Aún así estén en el lugar que estén, son un peligro porque conocen todas las actividades militares”, puntualizó.
Resguardo de cuarteles y uso reglamentario de armamento
Consultado sobre el asedio a las instalaciones del Estado impulsado para frenar la aplicación de un eventual estado de excepción, el coronel retirado fue tajante al diferenciar la tolerancia externa de los regimientos frente a un intento de ocupación física de los predios. Gutiérrez recordó que las bases militares constituyen la representación del Estado y, por ende, gozan de una protección jurídica rigurosa frente a cualquier agresión.
El militar en servicio pasivo instó a las personas movilizadas a no cometer la imprudencia de vulnerar los perímetros de seguridad de las unidades. “Las Fuerzas Armadas se manejan por reglamentos y, en última instancia, tienen que hacer uso de los armamentos que tienen para resguardar la casa del boliviano, que es el cuartel, porque son instalaciones del Estado, no son instalaciones privadas”, afirmó textualmente el jefe castrense, agregando que tiene la certeza de que las unidades operativas sabrán responder correctamente en apego a las leyes vigentes.
Sanciones penales ante delitos de conmoción interna
Respecto al marco legal que debe aplicarse a los civiles involucrados en el cerco o la toma de los regimientos militares, la exautoridad lamentó que las instancias jurídicas competentes no estén haciendo prevalecer las leyes que corresponden al código militar, pese al escenario de conmoción interna que afronta el territorio nacional.
Ante la falta de aplicación de la jurisdicción militar para este tipo de ilícitos civiles, Gutiérrez señaló que el camino legal inmediato corresponde a la vía ordinaria a través de la normativa punitiva del Estado. “Aquí hay que aplicar el Código Penal, y el Código Penal es bien tajante: son detenidos y encarcelados”, ratificó de manera textual el jefe militar, demandando un rol más activo por parte del Ministerio Público y la Policía Nacional para procesar a quienes atenten contra los bienes e instalaciones de la institución fundamental de la patria.


