En medio de un recorrido por la carretera hacia Copacabana, el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, aseguró que el país atraviesa un proceso de retorno a la normalidad tras más de 50 días de bloqueos en distintas regiones.
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Desde el lugar, donde aún se observaban promontorios de tierra en la vía, la autoridad señaló que las rutas están siendo habilitadas progresivamente mediante trabajos conjuntos entre las Fuerzas Armadas y la Policía Boliviana.
“Estamos aquí, un promontorio de tierra, pero ya se está circulando”, indicó, al destacar el despliegue de personal para la limpieza de los tramos afectados.
Despliegue militar y policial en carreteras
Justiniano explicó que columnas de efectivos militares y policiales fueron movilizadas para despejar puntos de bloqueo y garantizar la transitabilidad en las principales rutas del país.
Sostuvo que las operaciones forman parte de un trabajo de coordinación y planificación orientado a “limpiar los obstáculos” y asegurar la presencia del Estado en las carreteras.
En ese contexto, valoró el trabajo de las instituciones de seguridad durante el proceso de desbloqueo y el restablecimiento del tránsito vehicular.
“El país está volviendo a la normalidad”
Consultado sobre la situación actual, el ministro afirmó que la mayoría de los puntos de bloqueo han sido levantados y que los focos restantes corresponden a intentos aislados de cobros irregulares o resistencia residual.
“Prácticamente no hay”, señaló al referirse a los bloqueos activos, aunque reconoció que en días anteriores aún se registraban algunos puntos con presencia de personas.
Según su evaluación, el país se encuentra en una etapa de normalización tras la decisión de levantar las medidas de presión, lo que atribuyó a una “decisión del pueblo boliviano” de rechazar este tipo de protestas.
Llamado a evitar nuevos bloqueos
Justiniano consideró que los recientes hechos podrían marcar un punto de inflexión en la dinámica de conflictos sociales en el país, aunque advirtió que el escenario aún debe consolidarse.
Sostuvo que existen sectores que han optado por abandonar estas formas de protesta y afirmó que el diálogo debe ser el mecanismo para resolver diferencias.
“Hay otra manera de buscar soluciones sin hacer sufrir a la gente”, manifestó.
Asimismo, expresó su expectativa de que no se repitan bloqueos de larga duración y que la experiencia reciente sirva como un aprendizaje para evitar la paralización del país.
Impacto del conflicto y necesidad de articulación nacional
El ministro señaló que los más de 45 a 50 días de bloqueos generaron afectaciones en la producción, el transporte y el abastecimiento, lo que evidenció —según dijo— la interdependencia entre regiones del país.
En ese sentido, afirmó que el occidente y el oriente dependen mutuamente en materia de alimentos, combustibles y mercados, por lo que consideró necesaria una mayor articulación nacional.
“Occidente necesita del oriente y el oriente necesita del occidente”, sostuvo, al referirse a la necesidad de reconstruir la convivencia económica y social.
Procesos judiciales y orden interno
Consultado sobre posibles acciones legales contra dirigentes políticos, Justiniano indicó que cualquier persona que haya cometido delitos deberá rendir cuentas ante la justicia, sin hacer referencia a nombres específicos.
Afirmó además que el Gobierno actuará dentro del marco legal para garantizar el cumplimiento de la normativa y el orden constitucional.
Rechazo a nuevos hechos de violencia
En relación con denuncias sobre posibles acciones de toma de instalaciones estratégicas, el ministro descartó que ese tipo de escenarios puedan repetirse y señaló que situaciones de ese tipo no corresponden al contexto actual del país.
Finalmente, reiteró que el objetivo del Gobierno es consolidar la normalidad, evitar nuevos episodios de conflictividad y garantizar el funcionamiento regular de las actividades en todo el territorio nacional.


