El exmandatario de Bolivia Evo Morales (2006-2019) sostuvo este domingo que el gubernamental Movimiento al Socialismo (MAS) es una “cáscara” y una “máscara” sin principios, ni valores ahora que el partido quedó sin él como líder y al mando de la facción oficialista afín al presidente Luis Arce.
“El MAS antes era la marca del pueblo, con Evo (era) una marca de dignidad con identidad, una marca para garantizar soberanía, no solamente una soberanía política, social, cultural, sino también económica”, sostuvo Morales en su programa dominical en la radio cocalera Kawsachun Coca.
A su juicio, ahora el partido, con el Gobierno de Arce y su vicepresidente, David Choquehuanca, “ya no va a ser una marca, va a ser una cáscara, una máscara”.
El político reiteró que la facción afín a Arce le robó “ilegalmente” la sigla y que ahora el partido gubernamental “representa a un grupo que no tiene principios, ni ética”.
“Ese MAS ahora representa a la corrupción individual, familiar e institucional, no tiene ética, (da) protección al narcotráfico y (hace) una mala gestión”, afirmó y ratificó sus diferencias ideológicas con Arce y Choquehuanca.
El exlíder del MAS también consideró que el acuerdo que firmó el jueves con el partido político Frente para la Victoria (FPV) para ser candidato en las elecciones generales del 17 de agosto “ha tumbado” y “ha hecho tambalear” a quienes pensaron que no conseguiría sigla para las comicios.
Además, ratificó que está “legalmente habilitado” para ser candidato, pese a un fallo constitucional que establece que la reelección en Bolivia es por “una única vez” de forma continua o discontinua, y él ya gobernó el país por tres períodos seguidos.
El político aseguró que el estatuto del FPV le permite ser candidato por el partido sin estar inscrito en el mismo y aclaró que se firmó un acuerdo y no se estableció “una alianza”.
Arce y Morales están distanciados desde finales de 2021 por diferencias en la administración del Estado que se profundizaron ante la necesidad de renovar la dirección nacional del MAS y en el último año también por la candidatura oficialista para los comicios previstos para el 17 de agosto.
El exmandatario dejó de ser el presidente del MAS después de casi tres décadas luego de que los órganos judicial y electoral validasen un congreso realizado en mayo de 2024 por la facción ‘arcista’ que eligió como nuevo líder del partido gubernamental al dirigente campesino Grover García.
Morales permanece desde octubre de 2024 en la localidad de Lauca Ñ, en el Trópico de Cochabamba, su bastión político y sindical en el centro del país, rodeado de sus seguidores, quienes quieren evitar que se ejecute una orden de aprehensión en su contra por una investigación por el delito de trata agravada de personas.
Por su parte, Arce no ha confirmado por el momento si buscará la reelección, pero ya hay sectores leales a su Gobierno que buscan proclamarlo candidato.