Aragonés destacó que la selección ha logrado consolidar una idea de juego bajo la dirección técnica de Villegas, basada en la posesión del balón, la disciplina táctica y un funcionamiento colectivo sólido. En ese sentido, resaltó que el mediocampo es uno de los puntos más fuertes del equipo.
Asimismo, valoró la mejora en la defensa, que considera más estable en comparación con procesos anteriores, combinando experiencia y juventud. También subrayó el aporte de jugadores con buen remate de media distancia, lo que podría convertirse en una alternativa ofensiva importante.
Sin embargo, identificó la falta de efectividad en ataque como el principal aspecto a corregir. Según indicó, esta limitación ha sido recurrente y responde en parte a la estructura del fútbol boliviano.
Sobre el rival, Aragonés afirmó que Surinam representa una incógnita debido a la poca información disponible y al corto tiempo de trabajo de su plantel. En ese contexto, recomendó que Bolivia mantenga su propuesta de juego y fortalezca su orden colectivo para evitar sorpresas.
Finalmente, remarcó que un resultado positivo tendría un impacto más allá de lo deportivo, al contribuir a mejorar el ánimo de la población en el contexto actual.

