Un terremoto de magnitud 7,7 sacudió Panamá este viernes y dejó al menos 27 personas con heridas leves, alrededor de 300 evacuados y más de 400 edificaciones afectadas, según el último balance de las autoridades. El movimiento sísmico tuvo su epicentro cerca de Tonosí, en el suroeste del país, y provocó daños en viviendas, centros educativos, hospitales, iglesias, edificios públicos, puentes y carreteras.
Table Of Content
El Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) informó que, hasta el último reporte, no se registraban víctimas mortales ni personas desaparecidas. Las autoridades mantienen las evaluaciones de daños mientras continúan las réplicas, que superan el centenar.
La magnitud del sismo presenta una diferencia entre las mediciones oficiales: el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) reportó 7,7, mientras que el Instituto de Geociencias de Panamá la situó en 7,5.
Más de 400 edificaciones afectadas por el terremoto
El balance preliminar comprende daños en nueve provincias panameñas. Entre las estructuras afectadas figuran 142 viviendas, cuatro edificios residenciales, 188 centros escolares, 20 instalaciones sanitarias, 26 edificios gubernamentales, 13 iglesias, siete hoteles y nueve puentes. También se reportaron daños en tramos de carreteras y plantas potabilizadoras.
Las cifras muestran que el impacto del terremoto no se limitó a las viviendas particulares. Los daños alcanzaron infraestructura pública y servicios esenciales, lo que obliga a las autoridades a evaluar las condiciones de seguridad de los edificios y la conectividad de las comunidades afectadas.
Las inspecciones deberán determinar qué instalaciones pueden seguir funcionando y cuáles requieren reparaciones antes de volver a recibir a la población.
Tonosí y Los Santos, entre las zonas afectadas
La provincia de Los Santos, donde se encuentra Tonosí, registró daños en 14 viviendas y cinco hoteles, además de seis personas con lesiones menores.
El balance también incluye cuatro hospitales con afectaciones parciales, 22 centros educativos, dos iglesias y 18 edificios gubernamentales dañados.
Uno de los efectos más delicados se produjo en las comunidades costeras. Aproximadamente 300 personas fueron evacuadas hacia una zona más elevada ante el incremento del nivel del mar, según el reporte proporcionado.
Además, cinco comunidades permanecían incomunicadas debido a daños en puentes, carreteras y deslizamientos de tierra. La situación dificulta el acceso de los equipos de emergencia y las labores de evaluación en esos sectores.
La prioridad de las autoridades es verificar las condiciones de seguridad de la población evacuada y restablecer el acceso a las comunidades que quedaron aisladas.
Colapsa una torre de la catedral de Penonomé
La provincia de Coclé también registró daños importantes. El informe preliminar contabilizó 50 viviendas afectadas, dos hoteles con daños de consideración, 17 personas con lesiones menores, dos hospitales con afectaciones leves, dos escuelas, dos iglesias y cuatro edificios gubernamentales dañados.
Ocho familias fueron trasladadas a un albergue como medida preventiva.
Uno de los daños más notorios ocurrió en la catedral de San Juan Bautista de Penonomé, donde colapsó una de las dos torres. Según el reporte, el derrumbe se produjo mientras varios sacerdotes y el obispo del municipio, Edgardo Cedeño, mantenían una reunión.
En la misma localidad, uno de los costados del edificio de la Gobernación de Coclé colapsó y dejó expuestas las oficinas. El otro lado presentó grietas, de acuerdo con la información difundida.
Estos daños evidencian los riesgos que el movimiento sísmico representó para edificios públicos y construcciones de valor religioso e histórico.
El sismo se sintió con fuerza en Ciudad de Panamá
En la capital panameña, el terremoto provocó alarma entre los habitantes. Muchas personas salieron de edificios y viviendas ante el temor de posibles derrumbes.
La presencia de numerosos rascacielos hizo que las sacudidas fueran especialmente perceptibles en distintos sectores de la ciudad. Tras el movimiento, las calles se llenaron de personas que abandonaron temporalmente sus inmuebles como medida de precaución.
Las autoridades deben evaluar las estructuras afectadas para determinar si existen daños que comprometan su estabilidad y si es necesario mantener restricciones de acceso.
Continúan las evaluaciones tras más de un centenar de réplicas
El terremoto mantiene en alerta a los equipos de emergencia mientras prosiguen las inspecciones en las nueve provincias afectadas. La prioridad es atender a las personas lesionadas, verificar las condiciones de los edificios, asistir a las familias evacuadas y recuperar la comunicación con las comunidades aisladas.
Aunque el balance preliminar no registra fallecidos ni desaparecidos, la magnitud de los daños materiales plantea desafíos para la recuperación de las zonas afectadas.
Las cifras podrían cambiar a medida que avancen las inspecciones y se consolide la información de las autoridades locales.
Por ahora, el terremoto de Panamá deja al menos 27 heridos leves, cerca de 300 evacuados y más de 400 edificaciones afectadas, mientras el país continúa evaluando las consecuencias del sismo y las réplicas posteriores.


