El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicó este sábado una fotografía que, según afirmó, muestra al mandatario venezolano Nicolás Maduro esposado, con los ojos y oídos cubiertos, a bordo de un buque militar estadounidense en el Caribe, tras ser capturado durante una operación militar ejecutada por fuerzas de su país.
La imagen fue difundida por Trump a través de su red social Truth Social y, de acuerdo con información proporcionada por su administración a agencias internacionales, habría sido tomada en un buque anfibio de la Armada de Estados Unidos, mientras Maduro era trasladado fuera de Venezuela bajo custodia militar.
Según la versión oficial estadounidense, la captura se produjo en el marco de una operación militar de gran escala que incluyó acciones aéreas, marítimas y terrestres en territorio venezolano. Trump sostuvo que el operativo fue planificado durante meses y lo calificó como un “éxito total” de las fuerzas armadas de su país.
De acuerdo con voceros del gobierno estadounidense citados por agencias como EFE y Associated Press, Maduro y su esposa, Cilia Flores, habrían sido detenidos y trasladados con destino a Estados Unidos, donde enfrentarían cargos federales vinculados al narcotráfico, narcoterrorismo y conspiración criminal, en procesos judiciales abiertos desde años anteriores en tribunales de Nueva York.
La difusión de la fotografía generó conmoción internacional y una inmediata reacción del gobierno venezolano, que denunció la operación como una agresión militar extranjera y una grave violación de la soberanía nacional. Autoridades en Caracas exigieron información oficial sobre el paradero y la situación del mandatario, mientras se decretaron medidas de emergencia en el país.
En el plano internacional, las reacciones han sido divididas. Algunos gobiernos y líderes políticos expresaron respaldo a la acción de Estados Unidos, mientras otros países y organismos manifestaron su preocupación por el precedente que supone la captura de un jefe de Estado en funciones por fuerzas extranjeras, alertando sobre posibles vulneraciones al derecho internacional.
La captura de Maduro marca un hecho sin precedentes en la historia reciente de América Latina y abre un nuevo escenario de alta tensión geopolítica, con posibles repercusiones en la estabilidad regional, las relaciones hemisféricas y el debate global sobre soberanía, intervención militar y justicia internacional.

