En una reciente entrevista concedida al programa Asuntos Centrales, directivos de la Universidad Evangélica Boliviana (UEB) presentaron la hoja de ruta de la institución para la gestión 2026. El encuentro destacó no solo la solidez histórica de la universidad, sino su capacidad de adaptación ante los retos tecnológicos y productivos de la región.
Un sello de calidad internacional
El hito principal de este inicio de año es la reacreditación de la carrera de Ingeniería Agropecuaria ante el Mercosur. Este reconocimiento no es un trámite menor: valida que la formación impartida en la UEB cumple con los más altos estándares de calidad educativa en Sudamérica.
“Esta acreditación permite que nuestros graduados compitan en igualdad de condiciones en todo el bloque regional, facilitando el intercambio de conocimientos y la movilidad profesional”, se destacó durante la entrevista.
Innovación y valores: La fórmula de la UEB
Con más de cuatro décadas de trayectoria, la UEB ha sabido equilibrar su base de principios cristianos con una infraestructura de vanguardia. Para este 2026, la universidad ha anunciado:
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Modernización de laboratorios: Especialmente en las áreas de salud y ciencias técnicas, permitiendo que el estudiante tenga un contacto directo con la práctica desde los primeros semestres.
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Nueva oferta académica: El lanzamiento de carreras diseñadas bajo modelos de competencias tecnológicas que el mercado laboral actual exige.
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Infraestructura renovada: Mejoras en el campus principal para optimizar la experiencia estudiantil y fomentar un entorno de aprendizaje colaborativo.
Inscripciones abiertas
La universidad ha dado inicio oficial a su periodo de inscripciones, destacando que su modelo educativo busca formar no solo profesionales altamente competitivos, sino ciudadanos con una sólida ética humana. Para este ciclo 2026, se han habilitado planes de becas y programas de apoyo financiero para incentivar el acceso a la educación superior en Santa Cruz.
Con estas novedades, la UEB se posiciona nuevamente como un pilar fundamental en el desarrollo académico y productivo del país, apostando por la ciencia, la fe y la tecnología como motores de cambio.
