Un video grabado desde el teléfono móvil del agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que disparó y mató a la ciudadana estadounidense Renee Nicole Good, en Minneapolis, salió a la luz este viernes, mostrando una nueva perspectiva de los instantes previos al tiroteo que ha generado conmoción en Estados Unidos.
La secuencia, de menos de un minuto, fue difundida por Alpha News y confirmada por agencias internacionales de información, y fue grabada por el propio agente involucrado, identificado como Jonathan Ross. Las imágenes muestran al funcionario acercándose al vehículo color burdeos de Good, que estaba cruzado en la carretera obstaculizando el paso de los agentes federales.
En el video se escucha a Good decir desde su vehículo: “No pasa nada. No estoy enfadada contigo”, mientras Ross rodea el automóvil con la cámara de su teléfono. Más adelante, otra mujer, identificada como la esposa de la víctima, Becca Good, confronta al agente y le señala que la matrícula del vehículo no se cambia “todas las mañanas”, insistiendo en que mostrara su rostro.
Momentos después, otro agente ordena a Renee Good que baje del vehículo. Según las imágenes, Good empieza a maniobrar para irse y el agente Ross se coloca frente al coche, lo que precede a tres disparos que acabaron con la vida de la mujer. Tras los disparos, el automóvil choca contra un poste, aunque el video no permite ver con claridad si el vehículo llegó a impactar al agente debido al movimiento brusco de la cámara.
La difusión del video ha reavivado un intenso debate público y político. Funcionarios de la administración del presidente Donald Trump, incluido el vicepresidente J.D. Vance, defendieron la actuación del agente, asegurando que su vida estaba en peligro y que actuó en legítima defensa.
Por otro lado, críticos de la versión oficial señalan que otras grabaciones muestran que el vehículo de Good giraba hacia un espacio de la carretera donde no estaba el agente, lo que sugiere que intentaba escapar y no arrollar a los funcionarios. Autoridades locales y líderes demócratas han pedido una investigación exhaustiva.
El incidente ha provocado protestas frente a edificios federales en Minneapolis y ha intensificado el debate sobre las políticas migratorias y el uso de la fuerza por parte de agentes federales en Estados Unidos.
