El Gobierno centra sus investigaciones en YPFB Logística, subsidiaria de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), por la distribución de gasolina en mal estado que afectó a miles de vehículos, principalmente en Santa Cruz y Beni.
El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, señaló que esta unidad era la encargada de realizar los controles de calidad del combustible, por lo que se presume que las irregularidades se originaron en esa instancia. La declaración surge tras la denuncia de una posible “mano negra” dentro de la estatal, mencionada previamente por el presidente de YPFB, Yussef Akly.
“Se cree que en YPFB Logística se realizará la investigación correspondiente, porque debía existir un control que permitiera detectar que esta mezcla, pese a cumplir especificaciones técnicas, podía generar problemas”, afirmó Medinaceli en entrevista con Asuntos Centrales.
La autoridad reiteró que la causa del problema estaría vinculada a gestiones anteriores del Movimiento Al Socialismo (MAS), debido a la importación prolongada de combustibles de baja calidad. Según explicó, residuos acumulados durante años en los tanques de almacenaje habrían contaminado el nuevo combustible importado por YPFB.
Medinaceli también reconoció que la estatal petrolera cuenta con una estructura de aproximadamente 5.000 funcionarios y no descartó que haya existido un boicot interno para generar malestar en la población frente a la actual administración del sector.
Finalmente, aseguró que los tanques con residuos dañinos ya fueron retirados y que la población puede abastecerse de combustible con normalidad, mientras continúan las investigaciones para establecer responsabilidades.
