Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) presentó el Sistema de Registro y Evaluación de Contingencias (SREC), una plataforma digital destinada a recibir y procesar reportes de posibles daños en vehículos presuntamente vinculados al uso de gasolina desestabilizada, con el objetivo de evaluar cada caso y definir compensaciones bajo criterios técnicos.
El sistema permitirá registrar, validar y analizar los reclamos utilizando información oficial antes de determinar si corresponde un resarcimiento, buscando garantizar transparencia, reducir tiempos de respuesta y evitar solicitudes fraudulentas o fuera del universo de afectados.
Según explicó la estatal, cada caso será verificado mediante cruces de datos con registros como B-SISA, RUAT, SEGIP y SOAT para confirmar la titularidad del vehículo y la carga de combustible durante el periodo considerado crítico.
Los daños serán clasificados en tres categorías —leve, medio y grave— tras una evaluación pericial. En los casos leves, el proceso podrá resolverse de forma ágil mediante declaración jurada, finiquito digital y pago directo, mientras que los casos de mayor complejidad pasarán por una revisión adicional antes de definir la compensación correspondiente.
La plataforma funcionará a través de WhatsApp y contará además con un centro de atención telefónica para orientar a los usuarios durante el proceso, facilitando el acceso a nivel nacional sin necesidad de descargar nuevas aplicaciones.
El procedimiento contempla la apertura de un expediente digital, firma electrónica, trazabilidad y auditoría en tiempo real. Una vez aprobado el caso por el seguro, el pago se realizará en la cuenta bancaria designada por el afectado, mientras que situaciones especiales serán analizadas de manera individual.
Entre los requisitos para acceder al proceso se encuentran documentos como RUAT, cédula de identidad, SOAT, datos bancarios y evidencias de los daños, incluyendo facturas, fotografías o informes técnicos.
La presentación del sistema se realizó en coordinación con autoridades del sector hidrocarburos y representantes del transporte, en un contexto de reclamos por posibles afectaciones mecánicas asociadas a la calidad del combustible, con el propósito de ofrecer un mecanismo formal de atención y compensación.
