A tres meses de haber asumido la presidencia ejecutiva del Servicio de Impuestos Nacionales (SIN), Jorge Zogbi afirmó que encontró una institución con “alto nivel de desorganización administrativa” y con escasa coordinación entre sus principales áreas operativas.
En entrevista exclusiva con Asuntos Centrales, la autoridad explicó que la administración tributaria se sostiene en tres pilares —recaudación, fiscalización y área jurídica contenciosa— que operaban sin transversalidad ni articulación. Además, señaló que la toma de decisiones estaba excesivamente centralizada, lo que generaba ineficiencias en los procesos internos.
Apoyo internacional y cambio de enfoque
Entre las primeras medidas adoptadas, Zogbi destacó el contacto con organismos de cooperación internacional como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con el objetivo de impulsar una reforma estructural basada en buenas prácticas de administraciones tributarias de países como Chile y Brasil.
El nuevo enfoque busca modificar la cultura institucional y la relación con el contribuyente. “Queremos pasar de una visión coercitiva a una facilitadora, hablando de cumplimiento voluntario”, señaló. Según explicó, la experiencia internacional demuestra que este modelo mejora los niveles de recaudación.
Digitalización para reducir discrecionalidad
El presidente del SIN indicó que uno de los ejes centrales será la profundización de la digitalización, con el fin de disminuir espacios de discrecionalidad en las intervenciones con contribuyentes.
Actualmente, el sistema de facturación digital procesa alrededor de 65 millones de transacciones mensuales, lo que permite aplicar herramientas tecnológicas como mapas de calor y análisis de microdatos para focalizar fiscalizaciones. Además, se trabaja en la mejora del Sistema Integrado de la Administración Tributaria (SIAT), que permitirá generar propuestas de declaraciones juradas automáticas para facilitar el cumplimiento.
Zogbi reconoció que la corrupción no se concentra en la estructura administrativa, sino en la interacción operativa diaria con los contribuyentes, por lo que la automatización es vista como una herramienta clave para reducir riesgos.
Nuevo Régimen 7-RG y reforma normativa
En el ámbito normativo, el Ejecutivo remitió a la Asamblea Legislativa un proyecto de ley que incorpora cuatro medidas iniciales para ordenar la administración antes de avanzar en la modificación del Código Tributario y la Ley 843, vigentes desde 1986.
Entre las principales propuestas destaca la creación del Régimen 7-RG, dirigido a nuevos emprendedores que no se ajustan al régimen simplificado pero tampoco pueden asumir las obligaciones del régimen general. Este esquema contempla el pago de un monotributo bimensual y la posibilidad de facturar abonando el 5% sobre la facturación. Tras tres años, el contribuyente migrará automáticamente al régimen general.
Recaudación y condonación
En cuanto a la recaudación, Zogbi informó que entre enero y febrero se alcanzaron 9.500 millones de bolivianos, frente a los 7.000 millones registrados en el mismo periodo del año anterior. La meta es mantener al menos el mismo nivel de ingresos que en 2024, pese al contexto económico adverso y a la implementación de un proceso de condonación tributaria.
Por primera vez en cuatro décadas, la medida incluirá la condonación del capital adeudado (tributo omitido) correspondiente a gestiones anteriores a 2018. Según la autoridad, la decisión busca depurar una cartera de cuentas incobrables que generan altos costos judiciales y permitir que contribuyentes regularicen su situación y retornen a la formalidad.
Informalidad y sectores aportantes
Zogbi señaló que Bolivia mantiene un nivel de informalidad cercano al 85%, con evasión distribuida en diversos sectores, entre ellos gremiales y empresas importadoras. En contraste, indicó que los mayores aportes provienen de la minería —particularmente las tres grandes empresas del sector—, el agro productivo, tabacos, bebidas y YPFB.
Finalmente, aclaró que cualquier investigación patrimonial sobre anteriores autoridades no corresponde al SIN, sino a instancias como la Unidad de Investigaciones Financieras (UIF).
La administración tributaria prevé profundizar su proceso de modernización durante 2026, con énfasis en transparencia, tecnología y fortalecimiento institucional.
