La Oficina de ONU Derechos Humanos para América del Sur expresó este jueves su preocupación por el aumento de las tensiones y los hechos de violencia registrados en Bolivia en el contexto de las protestas y bloqueos de carreteras que afectan distintas regiones del país.
Mediante un pronunciamiento, el organismo advirtió además sobre el impacto de estas medidas en derechos como la salud, la alimentación y otros derechos humanos de la población.
La Oficina manifestó particular preocupación por reportes de personas fallecidas o gravemente heridas durante los bloqueos y en operativos destinados a despejar rutas en distintos departamentos.
“Es indispensable que las autoridades investiguen estos casos de manera pronta, independiente, imparcial y transparente”, señala el comunicado.
Asimismo, ONU Derechos Humanos remarcó que toda actuación de las fuerzas de seguridad debe ajustarse al derecho internacional de los derechos humanos y recordó que el uso de la fuerza debe respetar los principios de legalidad, necesidad, proporcionalidad, precaución y no discriminación.
El organismo también pidió que se investigue de manera “eficaz, imparcial y oportuna” cualquier denuncia o sospecha de uso ilícito de la fuerza u otras vulneraciones a derechos humanos cometidas por agentes del orden.
En el pronunciamiento, la Oficina tomó nota de la abrogación de la Ley 1341, que regulaba los procedimientos y límites para la aplicación de estados de excepción, y recordó que las obligaciones internacionales de Bolivia en materia de derechos humanos continúan vigentes.
Finalmente, ONU Derechos Humanos instó al Gobierno y a los sectores movilizados a priorizar el diálogo y adoptar medidas de desescalada para evitar mayores hechos de violencia y avanzar hacia soluciones pacíficas y democráticas.
La Oficina reiteró además su disposición para cooperar con las autoridades y distintos actores sociales en tareas de promoción y protección de los derechos humanos.


