La lucha contra el crimen organizado requiere cada vez más coordinación internacional debido a la capacidad de las organizaciones criminales para operar más allá de las fronteras y adaptarse con rapidez a los cambios tecnológicos. Así lo afirmó el embajador de la Unión Europea en Bolivia, Jaume Segura, quien sostuvo que ningún país puede enfrentar por sí solo este tipo de amenazas.
Table Of Content
Durante una entrevista con Asuntos Centrales, el diplomático explicó que las redes criminales ya no se limitan a actividades vinculadas al narcotráfico, sino que abarcan delitos como el tráfico de armas, la trata de personas, los delitos ambientales y los ciberdelitos.
“Ningún país por sí solo va a poder luchar contra esas redes porque son redes transnacionales”, afirmó Segura al referirse a la evolución del crimen organizado a escala global.
Cooperación internacional como principal herramienta
El embajador señaló que una de las principales dificultades para combatir estas estructuras es que operan sin las restricciones legales que sí deben respetar los Estados.
Explicó que, frente a este escenario, la cooperación entre instituciones de distintos países resulta fundamental para intercambiar información, coordinar investigaciones y fortalecer la capacidad de respuesta ante delitos que se desarrollan en varios territorios al mismo tiempo.
En ese marco, destacó el trabajo impulsado a través del Comité Latinoamericano de Seguridad Interior (CLASI), mecanismo apoyado por la Unión Europea que promueve la coordinación entre fuerzas de seguridad, sistemas judiciales y otras instituciones encargadas de combatir el crimen organizado en la región.
Según Segura, la confianza entre los países y el intercambio de información son elementos clave para rastrear organizaciones que operan simultáneamente en distintos continentes.
Reclutamiento para la guerra en Rusia preocupa a la Unión Europea
Consultado sobre las investigaciones relacionadas con ciudadanos bolivianos que habrían sido reclutados para participar en la guerra entre Rusia y Ucrania, el embajador calificó la situación como preocupante y señaló que podría estar vinculada a mecanismos de captación engañosa.
Segura indicó que existen indicios de que algunas personas habrían sido atraídas mediante ofertas laborales y posteriormente trasladadas a zonas de conflicto.
“Es una situación muy triste”, afirmó el diplomático, al señalar que este tipo de casos también puede enmarcarse dentro de delitos relacionados con la trata de personas.
En ese contexto, recordó que la Unión Europea desarrolla proyectos de cooperación con Bolivia destinados a prevenir y combatir este delito, considerado uno de los negocios ilícitos más rentables para las organizaciones criminales.
Tecnología y control financiero, claves contra el crimen
Para el embajador europeo, el fortalecimiento de la inteligencia financiera y el uso de tecnología son herramientas más efectivas para debilitar a las organizaciones criminales que el endurecimiento de penas o la construcción de más cárceles.
Explicó que seguir el rastro del dinero permite identificar estructuras de lavado de activos y afectar directamente los recursos económicos que sostienen estas actividades ilícitas.
“Follow the money”, señaló Segura al destacar la importancia de rastrear los recursos provenientes de delitos como el narcotráfico, la trata de personas o el tráfico de armas.
A su juicio, la cooperación internacional en materia financiera es uno de los mecanismos con mayor potencial para enfrentar a organizaciones que operan en distintos países.
Relación con Bolivia y cooperación europea
Durante la entrevista, el embajador también destacó el fortalecimiento de la relación entre Bolivia y la Unión Europea tras el cambio de gobierno y señaló que ambas partes trabajan en una agenda centrada en la cooperación, las inversiones, la seguridad, la democracia y la lucha contra el cambio climático.
Segura recordó que Bolivia ha sido históricamente uno de los principales receptores de cooperación europea en Sudamérica y señaló que, en los últimos 30 años, la Unión Europea destinó alrededor de 1.000 millones de euros al país, sin incluir los aportes de los Estados miembros del bloque.
Asimismo, anunció que la próxima semana llegará a Bolivia una delegación del Parlamento Europeo, en la primera visita de este tipo en dos décadas, como parte del renovado interés de Europa por fortalecer sus vínculos con el país.


