El presidente de FEGASACRUZ, Alex Justiniano, manifestó su profunda preocupación por la crisis que asedia al sector productivo y lamentó la falta de motivos racionales que justifiquen el mantenimiento de la medida de presión. La máxima autoridad señaló que el impacto ya se siente con fuerza en ambas regiones del país, alterando de forma severa toda la cadena de comercialización de carne.
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La caída del 40% en la faena diaria
Justiniano lamentó la compleja situación que atraviesan los ciudadanos en el occidente del país, quienes están pagando precios elevados por la carne debido a la escasez, aclarando de forma tajante que estos incrementos “no son atribuibles al productor”. La imposibilidad de trasladar el ganado por vía terrestre debido a la intransitabilidad de las rutas ha generado un desabastecimiento crítico que los puentes aéreos esporádicos no logran mitigar, ya que el espacio de carga debe dividirse entre diferentes tipos de proteínas.
Por el contrario, la falta de mercados de destino ha provocado una sobreoferta acumulada en la parte oriental que deprime los indicadores operativos del complejo cárnico. “Prácticamente este se ha disminuido en un 40% la faena y obviamente eso ¿qué significa? que son 1.000 reses menos que se están faenando en forma diaria”, detalló de manera textual el presidente de FEGASACRUZ, explicando que esta reducción responde directamente a la imposibilidad de enviar la producción habitual.
Caída de precios en el oriente
El freno en los despachos terrestres ha invertido el efecto del mercado en la región productora. Al no poder canalizar el excedente hacia las ciudades del occidente por el bloqueo de caminos, el precio de la carne a nivel local en el oriente ha sufrido una tendencia a la baja que castiga directamente los ingresos del sector primario.
Justiniano explicó que este escenario “se traduce en un desmejoramiento” de las condiciones comerciales en la región oriental, generando una disminución de precios que va “en desmedro de la economía del productor ganadero”. Según el análisis de FEGASACRUZ, esta distorsión destruye los márgenes de ganancia de los ganaderos, quienes siguen asumiendo los costos de mantenimiento de los animales en los predios sin poder generar ventas reales.
Endeudamiento productivo y reprogramación de créditos
Consultado sobre las alternativas financieras para evitar la quiebra de los productores tras más de un mes de parálisis, Justiniano confirmó que el sector ganadero recurrirá al decreto estatal de reprogramación de deudas de forma individual. Explicó que el rubro venía operando bajo un escenario de alta inversión debido a que existía un horizonte con “mucha expectativa”, lo que motivó a los ganaderos a buscar un fuerte apalancamiento financiero para modernizarse y producir más.
“Más que seguro que va a haber voluntariamente, como lo establece el decreto, voluntariamente va a haber muchos que van a pedir, digamos, cada cual con su la institución financiera en la que tenga créditos, poder dar, digamos, esa posibilidad de desahogar un poco su flujo”, afirmó de manera textual el líder sectorial. El endeudamiento, que inicialmente estaba destinado a expandir la ganadería nacional, se ha convertido en una carga pesada debido a la coyuntura.
El costo de la recuperación tras 40 días de conflicto
Finalmente, el presidente de FEGASACRUZ subrayó el duro panorama que le depara al sector una vez que se levanten las medidas de presión en las carreteras del país. Con pérdidas acumuladas a lo largo de 40 días de bloqueos, el dirigente advirtió que el daño estructural a la economía agropecuaria tardará bastante tiempo en sanar.
“La verdad que son 40 días y esperemos que esto obviamente tenga un buen desenlace porque en realidad cuesta recuperarse después de esto, cuesta recuperarse”, concluyó Justiniano, enfatizando de forma textual que el sector ganadero sufre las consecuencias de la crisis en la misma magnitud que el resto de las fuerzas productivas del país.


