Sector privado advierte impacto en inversión y afirma que se frenó el reposicionamiento del país
El gerente de relaciones estratégicas Luis Fernando Strauss afirmó que el país atraviesa un escenario económico complejo tras más de 45 días de bloqueos, que han generado afectaciones significativas...
El gerente de relaciones estratégicas Luis Fernando Strauss afirmó que el país atraviesa un escenario económico complejo tras más de 45 días de bloqueos, que han generado afectaciones significativas en el sector productivo y en la dinámica de inversión.
En su evaluación, el impacto no se limita únicamente a las pérdidas empresariales, sino que compromete procesos más amplios de reactivación económica que venían desarrollándose en meses anteriores. “Ha sido un proceso muy complicado, más de 45 días de bloqueo donde el sector productivo ha tenido cuantiosas pérdidas”, señaló Strauss, al referirse a la situación del país.
El representante del sector privado sostuvo que, previo a este escenario, Bolivia se encontraba en un proceso de reposicionamiento como destino de inversión y recepción de capitales, articulado con organismos multilaterales. Sin embargo, consideró que ese avance se vio interrumpido por el actual contexto. “Lastimosamente lo que ha sucedido en Bolivia ha echado por la borda todos esos esfuerzos”, afirmó.
A partir de esa situación, el análisis del sector empresarial apunta a efectos directos sobre la actividad productiva, con cierres de operaciones, reducción de empleo y paralización de plantas industriales debido a las dificultades de traslado de mercancías. En ese contexto, se advierte también un deterioro en el abastecimiento de mercados y una reducción en la calidad de vida de la población.
Desde la perspectiva empresarial, el escenario económico requiere medidas urgentes de reactivación. En ese sentido, se plantearon propuestas orientadas a incentivos al sector privado, apoyo a familias afectadas y ajustes normativos que permitan dinamizar la economía. “Es imprescindible que el Gobierno y las empresas trabajen para poder recuperar y remontar este momento”, se señaló en la entrevista.
El planteamiento también incluye la necesidad de reactivar sectores estratégicos como hidrocarburos, minería y agroindustria, considerados clave para impulsar el crecimiento económico. Strauss ejemplificó estas brechas con datos comparativos regionales. “No puede ser que Bolivia haya exportado 6.000 millones de dólares en minería mientras Chile exporta más de 60.000 millones”, afirmó, al remarcar la diferencia de escala productiva.
En la misma línea, mencionó el potencial del sector ganadero, donde —según indicó— países vecinos como Paraguay alcanzan niveles de exportación significativamente superiores pese a contar con condiciones similares en materia productiva.
Ante la expectativa de una reducción de bloqueos, el representante empresarial sostuvo que el desafío inmediato será encarar reformas estructurales que permitan acelerar la recuperación económica. “Tenemos que sentarnos y ver cuáles son las prioridades de corto, mediano y largo plazo”, señaló, al plantear una hoja de ruta para la reactivación.
Dentro de esas medidas, destacó la propuesta de impulsar la exportación de servicios, como software, call centers y servicios profesionales, con potencial de generar empleo de manera rápida. “Si saliera una ley mañana, podríamos generar mil fuentes de empleo en menos de un año”, afirmó Strauss, al defender la viabilidad de este tipo de iniciativas.
El planteamiento también incluyó la necesidad de generar consensos políticos y sociales para viabilizar reformas normativas, evitando que las decisiones económicas queden condicionadas por conflictos o presiones sectoriales. En ese marco, sostuvo que el país requiere mayor articulación entre el Estado y los sectores productivos.
“Es importante que el Gobierno tome en cuenta las iniciativas que vienen de los sectores regulados”, señaló, al insistir en que la construcción de políticas públicas debe incorporar propuestas técnicas ya existentes en distintos sectores.
El análisis concluyó con un llamado a priorizar acuerdos y medidas de corto plazo que permitan recuperar la actividad económica tras el impacto de los bloqueos, en un contexto en el que, según el sector privado, el país deberá enfocarse en la reactivación inmediata de su aparato productivo.


