YPFB: 1.600 cisternas retenidas afectan el abastecimiento y la gasolina se regularizará en 36 horas
Los problemas de abastecimiento de combustibles registrados en distintas regiones del país tienen su origen en las dificultades logísticas provocadas por los bloqueos de carreteras, según explicó el...
Los problemas de abastecimiento de combustibles registrados en distintas regiones del país tienen su origen en las dificultades logísticas provocadas por los bloqueos de carreteras, según explicó el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca. La autoridad informó que más de 1.600 cisternas permanecen retenidas en diferentes rutas del país, una situación que redujo la capacidad de transporte y afectó el suministro de gasolina y diésel.
La afectación se concentra principalmente en el occidente del país, donde varias carreteras permanecieron interrumpidas durante las últimas semanas. Sin embargo, el impacto alcanzó también a regiones que no registraron bloqueos directos, debido a que la distribución de combustibles depende de una red logística interconectada que abastece a distintos departamentos desde los puntos de importación y almacenamiento.
“En todo el país tenemos más de 1.600 cisternas paradas y paradas ya hace varios días, más de 30 días en algunos lugares”, afirmó Daroca.
La situación obligó a modificar recorridos habituales y utilizar rutas alternativas para garantizar el traslado de los combustibles. Según explicó la autoridad, parte del diésel que ingresa por Arica tuvo que ser transportado por el sur del país para evitar los puntos de bloqueo, lo que incrementó considerablemente los tiempos de viaje y redujo la disponibilidad de cisternas para nuevos despachos.
“Esa ruta demora tres días más de ida y tres días más de vuelta. Entonces nos ha ido quitando progresivamente capacidad operativa logística”, señaló.
Ese escenario también terminó repercutiendo en Santa Cruz. Aunque el departamento no enfrentó bloqueos generalizados, la disminución de la flota disponible afectó el ritmo de reposición de combustible en las estaciones de servicio. Daroca sostuvo que la empresa ya cuenta con producto suficiente para atender la demanda y que el proceso de normalización dependerá de completar los despachos programados desde la planta de Palmasola.
En ese punto, explicó que una importante cantidad de cisternas permaneció temporalmente en planta mientras se cumplían los procedimientos de certificación y control exigidos para la distribución del combustible. Concluidos esos procesos, YPFB inició el despacho de los volúmenes almacenados y proyecta una recuperación gradual del abastecimiento.
“Tenemos el compromiso de que en las próximas 36 horas el abastecimiento va a estar regularizado en Santa Cruz”, aseguró.
Las demoras registradas en Palmasola también dieron lugar a cuestionamientos sobre la calidad de los combustibles importados. Frente a esas versiones, Daroca descartó que existan observaciones técnicas al producto y atribuyó las especulaciones a interpretaciones que no reflejan los resultados de los controles realizados por la empresa.
“Son declaraciones netamente especulativas y creo que están tratando de dañar todo este proceso que hemos hecho de cuidar la calidad de los combustibles”, manifestó.
La autoridad indicó que, tras los problemas detectados meses atrás con algunos cargamentos, YPFB incorporó nuevas exigencias a sus procedimientos de importación. Los controles incluyen la verificación de certificados de origen, pruebas de laboratorio al ingreso de las cisternas y nuevas evaluaciones antes de que el combustible sea despachado a las estaciones de servicio.
Según Daroca, esas condiciones también fueron incorporadas a los contratos de provisión suscritos con las empresas proveedoras. “Los contratos son los mismos, pero tienen unas condiciones de calidad establecidas ya contractualmente”, explicó.
Daroca también se refirió a los reclamos presentados por mototaxistas que reportaron daños en sus vehículos presuntamente asociados al uso de combustibles. Según la autoridad, YPFB mantiene un proceso de evaluación y resarcimiento de estos casos, del cual cerca del 80% ya fue atendido.


