“Si el Uber me aceptaba el viaje, capaz no estaría aquí”: boliviana sobrevivió al sismo en Venezuela
Una solicitud de transporte que nunca fue aceptada terminó cambiando el desenlace de su viaje. Aida Chávez se encontraba en el aeropuerto de Maiquetía cuando el terremoto sorprendió a cientos de...
Una solicitud de transporte que nunca fue aceptada terminó cambiando el desenlace de su viaje. Aida Chávez se encontraba en el aeropuerto de Maiquetía cuando el terremoto sorprendió a cientos de personas y alteró por completo sus planes.
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La boliviana contó que esperaba un Uber para dirigirse al hotel donde pasaría la noche. Sin embargo, la alta demanda impidió que el servicio confirmara el viaje y, minutos después, comenzó el movimiento telúrico.
El sismo la sorprendió en el aeropuerto
Chávez relató que al principio creyó que la gente corría por la llegada de alguna personalidad, hasta que sintió el fuerte movimiento y vio desprenderse parte de la infraestructura del aeropuerto.
“Cuando me di cuenta de que estaba temblando todo y que se estaba cayendo el techo del aeropuerto, agarré mis cosas, salí, me caí y todavía se me cayó un pedazo de techo en la cabeza”, recordó.
También señaló que en el aeropuerto internacional, ubicado a pocos metros, se registró un incendio mientras el corte de energía y de las comunicaciones dificultaba la atención de la emergencia.
Más tarde supo que el hotel al que debía llegar estaba ubicado en Catia La Mar, una de las zonas más afectadas por el terremoto.
“Si llegaba a irme al hotel con el Uber, capaz no estaría aquí en este momento”, afirmó.
Una ciudad sin servicios y con daños severos
Tras el sismo, un trabajador del aeropuerto la acogió en su vivienda luego de explicarle que el hotel donde se hospedaría había colapsado. Al día siguiente intentó regresar a la zona afectada para colaborar con las labores de ayuda.
Según relató, encontró calles sin electricidad, sin cobertura telefónica y con escasa maquinaria para remover los escombros.
“Había gente muerta tirada en la calle, otra gente que gritaba los nombres de sus familiares para buscarlos. Todo era oscuridad, no había señal telefónica ni luz”, describió.
Añadió que la situación se agravó por nuevas réplicas que mantenían el riesgo sobre edificios ya dañados.
Alimentos y maquinaria, entre las principales necesidades
La boliviana sostuvo que las mayores necesidades en La Guaira son alimentos no perecederos y equipos para acelerar la remoción de escombros.
“No tienen luz, no tienen cobertura. Necesitan alimentos no perecederos para poder comer porque no había qué comer”, explicó.
También indicó que el número de maquinarias disponibles era insuficiente para atender la magnitud de la emergencia.
Sin reportes de bolivianos afectados
Respecto a la comunidad boliviana en Venezuela, Chávez señaló que las personas que se comunicaron con ella tras publicar videos en redes sociales se encontraban fuera de las zonas afectadas y no reportaron daños.
Antes de retornar a Bolivia, aseguró que la experiencia fue la más difícil que ha enfrentado.
“Fue 100 veces peor que un huracán. Es algo que no se lo deseo a nadie”, concluyó.


