El abastecimiento de diésel y la generación de electricidad se mantienen entre los principales problemas que enfrenta Riberalta, según informó el alcalde David Fernando Pérez Roca, quien explicó que la dependencia del combustible para producir energía agrava el impacto de las dificultades de suministro en la población y las actividades productivas.
El municipio requiere diésel no solo para el transporte, sino también para la generación eléctrica. Pérez explicó que Riberalta consume alrededor de 100.000 litros de diésel por día para producir aproximadamente 13 megavatios de potencia, lo que mantiene a la ciudad expuesta a las dificultades de abastecimiento.
A esto se suma, según la autoridad municipal, el desvío de combustible hacia actividades de minería ilegal en zonas de Pando. Pérez estimó que alrededor del 30% del diésel termina destinado al “Garimpo”, mientras también cuestionó la existencia de actividades de reventa y especulación con el combustible.
Los cortes persisten
La falta de combustible tiene un efecto directo sobre el servicio eléctrico. El alcalde informó que Riberalta registró cortes prolongados y señaló que la generación continúa dependiendo de la disponibilidad de diésel.
“Ayer hubo un apagón largo, ayer hubo un apagón”, afirmó el alcalde de Riberalta, David Fernando Pérez Roca, al describir la situación reciente del servicio.
Pérez recordó que la Cooperativa Eléctrica Riberalta fue intervenida por el Estado y que, con la participación de ENDE, el servicio registró mejoras. Sin embargo, sostuvo que la dependencia de la generación con diésel continúa siendo una dificultad para la ciudad.
A esta situación se suma el costo de la electricidad para las familias. De acuerdo con el alcalde, un hogar de cinco personas con un consumo básico puede llegar a pagar alrededor de Bs 500 mensuales, mientras que una vivienda que utiliza aire acondicionado puede superar los Bs 1.000.
“Estamos arriba de los mil bolivianos con aire acondicionado”, señaló Pérez.
El costo también tiene un impacto mayor en las actividades productivas, particularmente en una ciudad que, según explicó la autoridad, tiene actividad industrial y debe afrontar una energía generada con un combustible cuyo abastecimiento es limitado.
Una alternativa para reducir la dependencia
Pérez también destacó la expectativa por un proyecto de conexión eléctrica con la represa de El Bala, que, según indicó, contaría con financiamiento mediante un crédito internacional.
La autoridad considera que una fuente de generación distinta al diésel permitiría reducir la dependencia actual y mejorar las condiciones para la población y las actividades productivas de Riberalta.


