Monseñor René Leigue llama a dejar atrás la cultura del bloqueo y convoca a los bolivianos a construir caminos de diálogo
Monseñor René Leigue pidió dejar atrás la cultura del bloqueo y llamó a construir caminos de diálogo, respeto y bien común para Bolivia.
En su Homilía dominical, el Arzobispo de Santa Cruz, Monseñor René Leigue, realizó un firme llamado a abandonar la cultura del bloqueo y construir nuevas formas de resolver los conflictos sociales, inspiradas en el respeto al prójimo y el bien común.
Partiendo del Evangelio del día (Mateo 10, 37-42), Monseñor René Leigue, destacó que la fe cristiana exige una transformación profunda de la persona que también debe reflejarse en la vida social.
Leigue afirmó que seguir a Jesucristo significa colocar a Dios en el centro de la vida para fortalecer todos los vínculos familiares desde el amor, la responsabilidad y el compromiso social.
De igual manera, Monseñor René explicó que seguir a Jesucristo, no significa limitar la vida religiosa al templo, sino permitir que la presencia de Dios transforme completamente la manera de actuar en la familia, el trabajo, la comunidad y la sociedad.
“Si amas a Dios, ama también a tu prójimo. Si respetas a Dios, respeta a tu prójimo.”
Para el Arzobispo, el respeto mutuo constituye hoy uno de los mayores desafíos para la sociedad boliviana. “Creemos en Dios, pero nos falta ese amor al prójimo, ese respeto al prójimo”, advirtió, al tiempo de expresar su esperanza de que el país pueda superar las divisiones recientes y encontrar caminos de reconciliación y convivencia.
Bolivia necesita caminos de diálogo y pensar en el bien común
“Hoy en día ya no hay bloqueos en las calles, pero hablamos de otros muchos más bloqueos, de otra manera; por ejemplo, la falta de combustible, es como un bloqueo”, expresó el Arzobispo.
“Cuánto no quisiéramos que ya no tengamos más bloqueos, que se borre todo eso, que a nadie más se le ocurra bloquear.” afirmó Leigue, exhortando a que esa práctica termina afectando a toda la población, especialmente a quienes no forman parte del conflicto, perjudicando el abastecimiento, la movilidad, el trabajo y el desarrollo normal de las actividades económicas del país.
En la misma línea, el Prelado hizo un llamado a que la verdadera conversión comienza cuando el creyente deja de hacer únicamente su propia voluntad para buscar aquello que Dios espera de él y que favorece también al bien común.
Dios necesita discípulos que sean coherentes con el Evangelio
Finalmente, el Arzobispo de Santa Cruz, resaltó que el verdadero discípulo manifiesta su fe principalmente en la forma de trabajar, de servir, de tratar a los demás y de asumir con responsabilidad cada una de sus obligaciones.
“Si realmente escuchas al Señor y hay un cambio radical en tu vida, entonces la Biblia abierta será tu vida, será la vida de cada uno; será un testimonio para los demás.”, enfatizó Leigue.
(Redacción y Fotografías: Lic. Jaime Aguirre Peña)


